El fútbol base como reflejo de la sociedad

El fútbol base como reflejo de la sociedad

Como cada día me dispongo a ver las noticias en el telediario y lamentablemente observo entre muchas noticias una que me estremece: es lo que sucede en los campos de fútbol. Casi siempre, la mayoría de las veces, en campos de fútbol base.

 Por ello quiero opinar sobre el tema y dar mis humildes consejos como padre, entrenador y profesor.

Crear un paralelismo entre la problemática del fútbol base y de la sociedad, me resulta fácil a la vez que incómodo.

Cada fin de semana se ve en estos campos de fútbol lo que no debemos hacer con la formación de nuestros hijos e hijas y que muchas veces se traslada más allá del fútbol y entra a formar parte de los procesos de aprendizaje de nuestros hijos en los diferentes ámbitos de sus vidas.

En primer lugar llevaremos a nuestros hijos a clubes y a escuelas deportivas para que se diviertan y se formen, nunca para pedirles otra responsabilidad que no sea el pasárselo bien y disfrutar jugando, porque ello les hará apasionarse con lo que hagan también en el futuro.

Otro de los datos alarmantes es la violencia que se genera.

En el fútbol base en ocasiones vemos violencia, casi siempre verbal, hacia adversarios y hacia “la autoridad”: los árbitros. Y, si además el árbitro es mujer, los incidentes son escandalosos, puramente machistas. Es aquí dónde animo a que participemos padres y madres y nunca pasemos por alto este tipo de incidentes.

Los padres juegan un papel importantísimo. Si está mal que lo haga un niño, no cabe decir que debe parecernos si lo hace algún adulto: esto no debe de ser nunca una forma de interacción social o de alimento para la autoestima.

Los niños quieren expresarse como sus mayores. Éstos tienen  que ir de la mano con los clubes y las escuelas, con los entrenadores y formadores, transmitiendo valores, actitudes y comportamientos para fomentar la personalidad del niño o niña, que en un futuro le servirá para su desarrollo psicológico, físico y social, fundamental para la persona.

Por ello, y como conclusión, es una pena que ciertas personas estén poco a poco destrozando deportes de base, que acaben con la ilusión de sus hijos por practicarlos, y con ello rompan buenos hábitos. Mi llamamiento es el dar un paso al frente para apoyar a nuestros pequeños y transmitirles aquello que necesitarán siempre: valores de esfuerzo, trabajo, dedicación, compromiso, pasión, respeto y diversión. Valores que podemos trasladar en cualquier ámbito no sólo en el deporte, sino en el de la música, arte, empresa, política, medicina… Hay que empezar a dar pequeños cambios para seguir ondeando la bandera del deporte, que, cada vez menos, vemos en los campos deportivos.

¡Ánimo, todos podemos!

 

Rafa Desco

Profesor de Educación física en Educación Secundaria y Bachillerato.

Colegio Helios.

La Constitución Española

La Constitución Española

El 6 de diciembre de 1978, los españoles fuimos a votar nuestra primera constitución después de casi 40 años de Dictadura franquista. Ni qué decir tiene lo que significó para el pueblo español acudir a las urnas a refrendar una constitución democrática para nuestro país, una constitución redactada por una comisión de personas pertenecientes a distintas formaciones políticas. España se encontraba en plena Transición Política tras la muerte del dictador, estaba estrenando una democracia a la que costó mucho llegar.

España fue de los primeros países en tener una constitución, tras Francia y los recién creados EEUU, nuestra primera constitución data de 1812, redactada y promulgada en tiempos de una guerra de liberación nacional, la Guerra de la Independencia contra la invasión napoleónica. Esta primera constitución, de ideología liberal, fue anulada por el absolutismo de Fernando VII.

Hasta su muerte en 1833, salvo un corto periodo de 3 años, en los que entra en vigor la Constitución de 1812, no termina el absolutismo en España. A partir de aquí comienza la construcción de un Estado Liberal y Constitucional. En esta etapa de nuestra historia hemos tenido constituciones progresistas, moderadas, democráticas y republicanas creadas por los partidos en el gobierno.

Después se dio una Guerra Civil y casi 40 años de Dictadura, que terminaron con la libertad y la democracia en España y, por tanto, con los principios constitucionales básicos como la soberanía nacional, la división de poderes y los derechos y libertades de todos los ciudadanos. Hubo que esperar a 1975, tras la muerte de Franco y de la mano del rey Juan Carlos y de Adolfo Suárez, para que se llevara a cabo la Transición Democrática Española: España dejaba de ser una dictadura y se convertía en una Monarquía Parlamentaria y Constitucional.

En 1978 se aprueba por referéndum la Constitución actual, la norma suprema del ordenamiento jurídico español, a la que están sujetos todos los poderes públicos y los ciudadanos de España. Esta Constitución entró en vigor el 29 de diciembre de 1978.

Los padres de la Constitución son siete ponentes de diferentes partidos (UCD, PSOE, PCE, AP, Minoría Catalana). Es la primera vez en la Historia de España que se redacta una constitución por consenso de diversas fuerzas políticas.

Se cumplen 40 años de nuestra Constitución, la de más larga vigencia de nuestra historia. En 1978 comenzaron años de democracia y libertades, sin enfrentamientos: el final de las dos Españas del régimen franquista.

Hace 40 años que vivimos en democracia, con todo lo que eso significa: derechos, libertades, Estado del bienestar, una voz en los organismos internacionales, un papel en el mundo. Todo se lo debemos a los que hicieron posible la transición política, los políticos de distintas ideologías y los ciudadanos españoles que refrendaron la Constitución por amplia mayoría el 6 de diciembre de 1978

Por Aurora Torres Granell

Profesora de Historia de Ed. Secundaria Obligatoria y Bachillerato

¿Para qué sirven las matemáticas?

¿Para qué sirven las matemáticas?

No hay curso en que llegue un momento en que alguno de mis alumnos (normalmente alumnos de 4º ESO que están conmigo por primera vez) me haga esta pregunta. Más bien la pregunta tiene otra expresión… ¿para qué sirve “esto”? Mi respuesta, indefectiblemente, es otra pregunta… ¿a qué te vas a dedicar? Y siempre, excepto en un par de posibles respuestas, consigo que entiendan la utilidad de las matemáticas (me resulta complicado hacérselo ver si me dicen que quieren estudiar derecho o filología).

Decir que las matemáticas nos rodean no es una exageración. Allí donde mires alguien ha utilizado las matemáticas de una u otra forma. Y no hablo de las matemáticas que los científicos puedan utilizar para comprender el Universo (tarea imposible sin esta maravillosa herramienta), sino las utilizadas en aspectos más mundanos. Por ejemplo, los pupitres en que están sentados los alumnos tienen un diseño salido de la mente de un creativo, pero luego pasa por una mente matemática que va a modificar el diseño de forma que el producto sea lo más económico posible, lo más fácil posible de almacenar y transportar e, idealmente, que dure lo más posible. Y esto lo podemos aplicar a cualquier producto de nuestro entorno, desde la camiseta que llevamos puesta hasta el vehículo que conducimos.

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…en matemáticas hay una rama llamada “teoría de colas”.

 

Pero no sólo ahí están las matemáticas, sino también en sitios más insospechados. Por ejemplo, si vamos a unos grandes almacenes, no pensemos que los productos están colocados de forma arbitraria o con un orden cuya única finalidad es que el comprador los encuentre (tal vez sea mejor que no lo encuentre rápidamente y así pueda ver otros productos que ni tan siquiera sabía que quería). Hay unas matemáticas detrás de dicha organización.  Si conseguimos llegar a la línea de caja con el producto que buscábamos (y otros siete productos que no sabíamos que queríamos… e incluso todavía no sabemos si los queremos o no) nos encontramos con que nos han cambiado la forma de acceder a las cajas… ya no nos dejan decidir quién nos va a atender sino que una voz metálica nos envía a una determinada caja. ¿Quién ha decidido esto? Sólo deciros que en matemáticas hay una rama llamada “teoría de colas”. Cuando los productos (todos marcados con un código de barras… código numérico… matemáticas) ya están metidos en las bolsas, nos toca pagar. Sacamos una tarjeta de plástico (curiosamente las proporciones de dicha tarjeta siguen un número muy concreto llamada número áureo) y marcamos un código en una máquina. Con ese simple gesto está realizado el pago. Pero lo que ha posibilitado esto es un verdadero ejército de matemáticos que, estudiando los números primos, algo tan aparentemente alejado de la economía, han diseñado un sistema criptográfico que vela por la seguridad de nuestra economía.

Y así podríamos seguir de forma incansable. E incluso las matemáticas están donde no se dejan ver porque no hay una mente matemática detrás. Por ejemplo, las abejas hacen sus panales con celdas hexagonales, no cuadradas, ni triangulares… hexagonales porque es la teselación matemáticamente más eficiente. El que veamos algo bello o no, tiene detrás unas matemáticas relacionadas con el número áureo antes mencionado. Esto bien lo sabía el gran Leonardo y lo utilizaba en gran parte de sus cuadros. E incluso en la comunicación están las matemáticas. Porque… ¿cómo comunicarnos con unos supuestos seres extraterrestres de los que no sabemos absolutamente nada? ¿en qué idioma hacerlo? En el universal lenguaje de las matemáticas. Así, el proyecto SETI (de verdad, no es ciencia ficción, hay un grupo de científicos intentando comunicarse con seres extraterrestres) utiliza matemáticas para enviar mensajes con la esperanza de que alguna mente extraterrestre pueda recibirlo.

el proyecto SETI (de verdad, no es ciencia ficción, hay un grupo de científicos intentando comunicarse con seres extraterrestres) utiliza matemáticas para enviar mensajes con la esperanza de que alguna mente extraterrestre pueda recibirlo.

Así que, parafraseando al gran Hemingway, no preguntes para qué sirven las matemáticas… sirven para ti.

            Y de las matemáticas de la música, hablamos otro día.

Por Álvaro Marcos

Profesor de Matemáticas y Física