Inglés en Educación Infantil

Inglés en Educación Infantil

Actualmente estamos cada vez más involucrados y le damos más importancia al aprendizaje del inglés en la etapa de Educación Infantil.

 Cabe destacar que los alumnos a dichas edades aprenden inglés de una manera sencilla y natural, y esto hace que se sientan más seguros a la hora de utilizar el idioma.

 Pero no solo eso, otro de sus múltiples beneficios es el impacto que tiene en el desarrollo del cerebro del niño, ya que adquiere una mayor capacidad para concentrarse, mejorar la retención y relacionar conceptos distintos con más rapidez.

 Desde nuestro cole, pensamos que es muy importante que los alumnos aprendan el idioma de una manera lúdica y creativa, por ello planteamos diversas actividades atractivas y vivenciales.

Nuestras clases comienzan siempre con unas rutinas, ya que la lengua se aprende mediante el proceso de interacción, repitiéndolo siempre en situaciones contextualizadas y significativas. Los alumnos aprenden diferentes frases, que usan diariamente en el aula.

Estas rutinas proporcionan seguridad, ganas de hablar y practicar el inglés.

Uno de los materiales, que no pueden faltar para aprender un idioma a estas edades, son las canciones; con ellas podemos trabajar la memoria, la repetición, el vocabulario, la entonación y la pronunciación. Son una de las actividades más atractivas y divertidas para nuestros alumnos, sobre todo si las acompañamos bailando y cantando todos juntos en el aula (incluida la teacher).

Este año trabajamos mediante “microproyectos” y todos ellos comienzan a través del hilo conductor de un cuento, siempre empezamos con una narración del cuento, cambiando la voz según el personaje, para focalizar la atención de nuestro alumnado, usamos el cuerpo e intentamos que participen con nosotros, enseñamos ilustraciones, personajes…así el alumnado mediante la imitación y la deducción aprenden vocabulario y expresiones gramaticales en un entorno acogedor.

 También es muy importante usar las flashcards (tarjetas de aprendizaje) y realizar diversos juegos en Inglés, ya que los alumnos relacionan dicho aprendizaje como algo divertido, agradable y suele ser bastante atractivo para ellos.

Trabajar el inglés en casa también proporciona un buen apoyo a los niños para poco a poco adquirir el idioma, pero ¿cómo se puede trabajar en Inglés en casa?.

Existen actividades muy sencillas que se pueden aplicar en la rutina diaria del niño, siempre sin exceder un máximo de 15 minutos, para tener la atención plena en lo que se está realizando.

Los alumnos desde edades tempranas pueden visualizar dibujos en Inglés, es recomendable empezar por ejemplo con capítulos cortos de cuentos que les resulten familiares y logren llegar a entender la historia.

Otro método puede ser el practicar canciones con vocabulario que les resulte conocido e ir poco a poco ampliándolo.

Siempre desde casa recomendamos que se trabaje el inglés de manera lúdica y natural, nunca como una imposición. Se puede jugar a nombrar diferentes objetos, alimentos del supermercado, animales de juguete, medios de transporte…

Por lo tanto, desde aquí seguimos animando a nuestros alumnos y a sus papis a que sigan disfrutando y ampliando sus conocimientos con el aprendizaje de un nuevo idioma como es el Inglés.

Por Sandra Gómez Guerra

Profesora de Inglés de Educación Infantil

Tutora de 1º de Primaria.

Vuelta a la rutina

Vuelta a la rutina

Ya han pasado las vacaciones y después de tantos días para celebrar la Navidad conviene tener en cuenta una serie de consejos para facilitar la vuelta al cole para que no se convierta en una odisea y les cueste más de lo normal.

La Navidad es una fecha muy especial para los niños. Son días llenos de emociones, ilusión y juegos, que terminan de golpe el 7 u 8 de enero después de la llegada de los Reyes Magos.

Es fundamental que poco a poco empiecen también retomar otras costumbres:

 Acostarse pronto.

Seguramente durante estos días han tenido otro horario y se han acostado más tarde de lo habitual. No olvides que a ellos no les hacen falta los famosos 20 días para convertir una costumbre en hábito. En seguida interiorizan tanto buenas como malasg costumbres. Deben meterse en la cama pronto, aunque al principio le cueste dormirse.

  1. Mantener la hora del baño.

Los hijos suelen ducharse cada día después de jugar y hacer los deberes (alrededor de las siete y media u ocho de la tarde) conviene que, los días entre semana no salgan (a partir de esas horas) ni vayan a tener gente en casa, de forma que mantengan la hora del baño. El baño es relajante para los niños.

  1. Leer un ratito cada tarde.

Para fomentar el gusto por la lectura de los niños.

  1. Cenar en familia.

Debemos mantener ciertas costumbres que son beneficiosas para la socialización familiar como es cenar en familia.

 

  1. Reducir las horas de consumo de aparatos electrónicos, consolas y videojuegos.

Es normal que durante las navidades los niños dediquen más tiempo a este tipo de ocio. Cuando se acerque la fecha de volver al colegio, deberíamos reducir el tiempo que emplean en los dispositivos electrónicos.

  1. Ser positivos.

Los niños son como una esponja, absorben todo, sobre todo de sus padres. Si ven a sus padres quejosos y decaídos por la vuelta al trabajo ellos se sentirán igual por la vuelta al cole. Anímalos con mensajes positivos como por ejemplo: “Vas a ver otra vez a tus amigos” “Les podrás contar lo que has hecho y lo que te han regalado los Reyes”….

  1. Retomar las obligaciones escolares.

Debemos retomar el hábito de estudio diario (recordamos que es mejor dedicar todos los días un tiempo que realizar el plan semana en un día, el objetivo es crear el hábito de estudio). No se trata de prohibirles el tiempo de juego, sino de ir recuperando el ritmo diario sin que esto perjudique a su rendimiento.

 

  1. Alimentación saludable.

El cansancio de estos primeros días se puede combatir con una dieta equilibrada, evitando bollería industrial y animando a nuestros hijos a tomar alimentos saludables como la fruta. Además, debemos habituarles a desayunar correctamente, es conveniente que se levanten con tiempo suficiente por las mañanas: es fundamental para acudir a las clases con las pilas cargadas.

Por Mireia Badenes Quiles.

Psicóloga

Colegio Helios

El fútbol base como reflejo de la sociedad

El fútbol base como reflejo de la sociedad

Como cada día me dispongo a ver las noticias en el telediario y lamentablemente observo entre muchas noticias una que me estremece: es lo que sucede en los campos de fútbol. Casi siempre, la mayoría de las veces, en campos de fútbol base.

 Por ello quiero opinar sobre el tema y dar mis humildes consejos como padre, entrenador y profesor.

Crear un paralelismo entre la problemática del fútbol base y de la sociedad, me resulta fácil a la vez que incómodo.

Cada fin de semana se ve en estos campos de fútbol lo que no debemos hacer con la formación de nuestros hijos e hijas y que muchas veces se traslada más allá del fútbol y entra a formar parte de los procesos de aprendizaje de nuestros hijos en los diferentes ámbitos de sus vidas.

En primer lugar llevaremos a nuestros hijos a clubes y a escuelas deportivas para que se diviertan y se formen, nunca para pedirles otra responsabilidad que no sea el pasárselo bien y disfrutar jugando, porque ello les hará apasionarse con lo que hagan también en el futuro.

Otro de los datos alarmantes es la violencia que se genera.

En el fútbol base en ocasiones vemos violencia, casi siempre verbal, hacia adversarios y hacia “la autoridad”: los árbitros. Y, si además el árbitro es mujer, los incidentes son escandalosos, puramente machistas. Es aquí dónde animo a que participemos padres y madres y nunca pasemos por alto este tipo de incidentes.

Los padres juegan un papel importantísimo. Si está mal que lo haga un niño, no cabe decir que debe parecernos si lo hace algún adulto: esto no debe de ser nunca una forma de interacción social o de alimento para la autoestima.

Los niños quieren expresarse como sus mayores. Éstos tienen  que ir de la mano con los clubes y las escuelas, con los entrenadores y formadores, transmitiendo valores, actitudes y comportamientos para fomentar la personalidad del niño o niña, que en un futuro le servirá para su desarrollo psicológico, físico y social, fundamental para la persona.

Por ello, y como conclusión, es una pena que ciertas personas estén poco a poco destrozando deportes de base, que acaben con la ilusión de sus hijos por practicarlos, y con ello rompan buenos hábitos. Mi llamamiento es el dar un paso al frente para apoyar a nuestros pequeños y transmitirles aquello que necesitarán siempre: valores de esfuerzo, trabajo, dedicación, compromiso, pasión, respeto y diversión. Valores que podemos trasladar en cualquier ámbito no sólo en el deporte, sino en el de la música, arte, empresa, política, medicina… Hay que empezar a dar pequeños cambios para seguir ondeando la bandera del deporte, que, cada vez menos, vemos en los campos deportivos.

¡Ánimo, todos podemos!

 

Rafa Desco

Profesor de Educación física en Educación Secundaria y Bachillerato.

Colegio Helios.

La Constitución Española

La Constitución Española

El 6 de diciembre de 1978, los españoles fuimos a votar nuestra primera constitución después de casi 40 años de Dictadura franquista. Ni qué decir tiene lo que significó para el pueblo español acudir a las urnas a refrendar una constitución democrática para nuestro país, una constitución redactada por una comisión de personas pertenecientes a distintas formaciones políticas. España se encontraba en plena Transición Política tras la muerte del dictador, estaba estrenando una democracia a la que costó mucho llegar.

España fue de los primeros países en tener una constitución, tras Francia y los recién creados EEUU, nuestra primera constitución data de 1812, redactada y promulgada en tiempos de una guerra de liberación nacional, la Guerra de la Independencia contra la invasión napoleónica. Esta primera constitución, de ideología liberal, fue anulada por el absolutismo de Fernando VII.

Hasta su muerte en 1833, salvo un corto periodo de 3 años, en los que entra en vigor la Constitución de 1812, no termina el absolutismo en España. A partir de aquí comienza la construcción de un Estado Liberal y Constitucional. En esta etapa de nuestra historia hemos tenido constituciones progresistas, moderadas, democráticas y republicanas creadas por los partidos en el gobierno.

Después se dio una Guerra Civil y casi 40 años de Dictadura, que terminaron con la libertad y la democracia en España y, por tanto, con los principios constitucionales básicos como la soberanía nacional, la división de poderes y los derechos y libertades de todos los ciudadanos. Hubo que esperar a 1975, tras la muerte de Franco y de la mano del rey Juan Carlos y de Adolfo Suárez, para que se llevara a cabo la Transición Democrática Española: España dejaba de ser una dictadura y se convertía en una Monarquía Parlamentaria y Constitucional.

En 1978 se aprueba por referéndum la Constitución actual, la norma suprema del ordenamiento jurídico español, a la que están sujetos todos los poderes públicos y los ciudadanos de España. Esta Constitución entró en vigor el 29 de diciembre de 1978.

Los padres de la Constitución son siete ponentes de diferentes partidos (UCD, PSOE, PCE, AP, Minoría Catalana). Es la primera vez en la Historia de España que se redacta una constitución por consenso de diversas fuerzas políticas.

Se cumplen 40 años de nuestra Constitución, la de más larga vigencia de nuestra historia. En 1978 comenzaron años de democracia y libertades, sin enfrentamientos: el final de las dos Españas del régimen franquista.

Hace 40 años que vivimos en democracia, con todo lo que eso significa: derechos, libertades, Estado del bienestar, una voz en los organismos internacionales, un papel en el mundo. Todo se lo debemos a los que hicieron posible la transición política, los políticos de distintas ideologías y los ciudadanos españoles que refrendaron la Constitución por amplia mayoría el 6 de diciembre de 1978

Por Aurora Torres Granell

Profesora de Historia de Ed. Secundaria Obligatoria y Bachillerato

¿Para qué sirven las matemáticas?

¿Para qué sirven las matemáticas?

No hay curso en que llegue un momento en que alguno de mis alumnos (normalmente alumnos de 4º ESO que están conmigo por primera vez) me haga esta pregunta. Más bien la pregunta tiene otra expresión… ¿para qué sirve “esto”? Mi respuesta, indefectiblemente, es otra pregunta… ¿a qué te vas a dedicar? Y siempre, excepto en un par de posibles respuestas, consigo que entiendan la utilidad de las matemáticas (me resulta complicado hacérselo ver si me dicen que quieren estudiar derecho o filología).

Decir que las matemáticas nos rodean no es una exageración. Allí donde mires alguien ha utilizado las matemáticas de una u otra forma. Y no hablo de las matemáticas que los científicos puedan utilizar para comprender el Universo (tarea imposible sin esta maravillosa herramienta), sino las utilizadas en aspectos más mundanos. Por ejemplo, los pupitres en que están sentados los alumnos tienen un diseño salido de la mente de un creativo, pero luego pasa por una mente matemática que va a modificar el diseño de forma que el producto sea lo más económico posible, lo más fácil posible de almacenar y transportar e, idealmente, que dure lo más posible. Y esto lo podemos aplicar a cualquier producto de nuestro entorno, desde la camiseta que llevamos puesta hasta el vehículo que conducimos.

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…en matemáticas hay una rama llamada “teoría de colas”.

 

Pero no sólo ahí están las matemáticas, sino también en sitios más insospechados. Por ejemplo, si vamos a unos grandes almacenes, no pensemos que los productos están colocados de forma arbitraria o con un orden cuya única finalidad es que el comprador los encuentre (tal vez sea mejor que no lo encuentre rápidamente y así pueda ver otros productos que ni tan siquiera sabía que quería). Hay unas matemáticas detrás de dicha organización.  Si conseguimos llegar a la línea de caja con el producto que buscábamos (y otros siete productos que no sabíamos que queríamos… e incluso todavía no sabemos si los queremos o no) nos encontramos con que nos han cambiado la forma de acceder a las cajas… ya no nos dejan decidir quién nos va a atender sino que una voz metálica nos envía a una determinada caja. ¿Quién ha decidido esto? Sólo deciros que en matemáticas hay una rama llamada “teoría de colas”. Cuando los productos (todos marcados con un código de barras… código numérico… matemáticas) ya están metidos en las bolsas, nos toca pagar. Sacamos una tarjeta de plástico (curiosamente las proporciones de dicha tarjeta siguen un número muy concreto llamada número áureo) y marcamos un código en una máquina. Con ese simple gesto está realizado el pago. Pero lo que ha posibilitado esto es un verdadero ejército de matemáticos que, estudiando los números primos, algo tan aparentemente alejado de la economía, han diseñado un sistema criptográfico que vela por la seguridad de nuestra economía.

Y así podríamos seguir de forma incansable. E incluso las matemáticas están donde no se dejan ver porque no hay una mente matemática detrás. Por ejemplo, las abejas hacen sus panales con celdas hexagonales, no cuadradas, ni triangulares… hexagonales porque es la teselación matemáticamente más eficiente. El que veamos algo bello o no, tiene detrás unas matemáticas relacionadas con el número áureo antes mencionado. Esto bien lo sabía el gran Leonardo y lo utilizaba en gran parte de sus cuadros. E incluso en la comunicación están las matemáticas. Porque… ¿cómo comunicarnos con unos supuestos seres extraterrestres de los que no sabemos absolutamente nada? ¿en qué idioma hacerlo? En el universal lenguaje de las matemáticas. Así, el proyecto SETI (de verdad, no es ciencia ficción, hay un grupo de científicos intentando comunicarse con seres extraterrestres) utiliza matemáticas para enviar mensajes con la esperanza de que alguna mente extraterrestre pueda recibirlo.

el proyecto SETI (de verdad, no es ciencia ficción, hay un grupo de científicos intentando comunicarse con seres extraterrestres) utiliza matemáticas para enviar mensajes con la esperanza de que alguna mente extraterrestre pueda recibirlo.

Así que, parafraseando al gran Hemingway, no preguntes para qué sirven las matemáticas… sirven para ti.

            Y de las matemáticas de la música, hablamos otro día.

Por Álvaro Marcos

Profesor de Matemáticas y Física