Consejos para pasar a Secundaria

Consejos para pasar a Secundaria

«El mejor consejo que se pueda dar, tanto desde un punto de vista escolar, como desde un punto de vista familiar, es sentarse con ellos, en un momento tranquilo, y compartir nuestras dudas e inquietudes.»

El paso de nuestros hijos de Primaria a Secundaria es un momento importante. Las familias nos planteamos qué es lo que va a cambiar, qué pasará a ser mejor y qué empeorará, si nuestro hijo estará preparado, si se notará mucho a la hora de estudiar o de relacionarse con los amigos… Y además, se junta con el inicio de la temida adolescencia.

El mejor consejo que se pueda dar, tanto desde un punto de vista escolar, como desde un punto de vista familiar, es sentarse con ellos, en un momento tranquilo, y compartir nuestras dudas e inquietudes. Nos daremos cuenta de que muchas de nuestras preocupaciones son también las suyas, y sentaremos un buen precedente para el futuro: las soluciones y determinaciones que tomemos de manera compartida, haciendo partícipes a nuestros hijos, tienen muchas más posibilidades de prosperar.

En esta charla, sería conveniente tratar los siguientes puntos:

La agenda: ¿qué tipo de agenda nos resulta más útil? Siempre son aconsejables a semana vista, porque ayudan a planificarse y a visualizar todas las tareas próximas. ¿Cómo la vamos a gastar? La agenda es una herramienta para el colegio (anotamos deberes, trabajos y exámenes) y para casa (consultamos tareas pendientes y planificamos el estudio)

La mochila: ¿cuándo la vamos a preparar? Dependiendo de los horarios de cada familia, es bueno elegir un momento para repasar que el alumno lleve todo lo necesario para el día siguiente, una vez ha acabado la tarea en casa. Debe ser su responsabilidad, con el horario en la mano, aunque se puede supervisar o comprobar si lo estimamos necesario.

Los profesores: las familias debemos familiarizarnos con los profesores de nuestros hijos, tomar nota de sus correos electrónicos, ir conociendo su manera de trabajar y evaluar, … pero también debemos animar a nuestros hijos a que sean autónomos y pregunten, en clase o por email, aquellas dudas que les surjan.

La hora de despertarse, de trabajar y de acostarse: Cuanto más partícipes se sientan nuestros hijos en su horario, mejor se habituarán a él. Una vez elegidas las actividades extraescolares, debemos planear con ellos si los deberes se harán antes o después, en qué momento descansarán, etc.

Las extraescolares: es importante que los alumnos continúen con actividades que les resulten motivadoras una vez acaba la jornada escolar. Con una buena organización, hay tiempo para todo, y está demostrado que aquellos alumnos que practican otras actividades aprenden a ser responsables y disciplinados.

Las nuevas tecnologías: son de gran ayuda, pero es esencial pactar cómo y cuándo las vamos a utilizar. Debemos hablar con nuestros hijos de la seguridad online y de un buen uso de internet, y enseñarles y acompañarles en sus primeros pasos digitales. Por lo que respecta al móvil, no es recomendable que lo tengan cerca mientras estudian y hacen deberes, puesto que les puede distraer demasiado.

Las técnicas de estudio: Trabajadas desde el cole, también es aconsejable dialogar cómo van a cambiar en secundaria. Debemos dejar espacio para que los alumnos encuentren la mejor manera de trabajar y estudiar, pero siempre es bueno estudiar en períodos de 30/40 minutos y descansar, y alternar actividades de memorización con actividades más prácticas.

«es esencial, aunque fuera del campo académico, hablar con nuestros hijos de sus relaciones sociales, de cómo pueden cambiar al entrar en la adolescencia, de sus inseguridades o miedos.»

El colegio Helios ofrece una agenda digital para todos los cursos de Secundaria y Bachiller, que es buen punto de partida para orientar esta charla y poder referirse a ella consultando horarios, calendarios y dudas generales o de curso.

Por último, también es esencial, aunque fuera del campo académico, hablar con nuestros hijos de sus relaciones sociales, de cómo pueden cambiar al entrar en la adolescencia, de sus inseguridades o miedos. Es buen momento para recordarles que tanto padres como tutores estamos siempre aquí para ayudarles, y forman parte de una comunidad en la que su opinión y su ejemplo es importante.

Por Paola Romaguera Catalá

Tutora de 1º de Ed. Secundaria Obligatoria

Colegio Helios

Cómo favorecer la autonomía en los niños de Ed. Infantil

Cómo favorecer la autonomía en los niños de Ed. Infantil

«Es un error pensar que los niños no pueden ser responsables»

Autonomía Infantil

En la edad de educación Infantil, debemos incidir en el desarrollo de la autonomía infantil en los siguientes aspectos: hábitos higiénicos, alimenticios y de actividad y descanso.

Es un error pensar que los niños no pueden ser responsables, sí pueden serlo. Poco a poco han de ir ocupándose de cosas que sí pueden hacer y de este modo aprenden a ser autónomos.

Consejos para enseñar a tu hijo/a a ser autónomo/a

 

  1. Muéstrale las indicaciones para hacerlo, en un principio recuérdaselo y deja que lo haga solo/a. Poco a poco dejamos de recordárselo.
  2. Si lo hace mal, o tarda (puede demorarse en comer, por ejemplo), mantén la calma y deja que lo haga solo/a.
  3. Establece horarios y rutinas para determinadas tareas, como irse a la cama, lavarse las manos antes de comer, etc.
  4. Emplea cuentos o dibujos, para explicarle como los personajes hacen los hábitos que queremos inculcarle.
  5. Aunque no lo haga bien del todo, al principio (por ejemplo al limpiarse), refuérzale con elogios. Lo importante es que coja el hábito, poco a poco irá haciéndolo mejor. Si le reñimos por hacerlo mal, le reforzamos de forma negativa.
  6. A medida que va adquiriendo determinados hábitos de autonomía vamos inculcando nuevos hábitos.
  7. Siempre deja que lo haga solo/a; puedes mostrarle cómo hacerlo con un ejemplo, pero no lo hagas por él/ella.
  8. Puedes emplear canciones o algún tipo de símbolo que le indique lo que hay que hacer. Cuando suene la canción es momento de lavarse las manos, recoger la mesa, etc.
  9. Ten en cuenta que cada niño/a sigue su propio ritmo, no tiene que hacer las mismas cosas en el mismo momento.
  10. Sé paciente y comprensivo/a; adquirir los hábitos puede llevar su tiempo.

Por:

Profesoras de Educación Infantil del Colegio Helios

Proyecto vertical: Somos científicos y ¡Viva la Química!

Proyecto vertical: Somos científicos y ¡Viva la Química!

Hacer, pensar, resolver y relacionarse.

 

Un año más los alumnos de Ed. Infantil, Ed. Primaria y 1º ESO hemos participado en el proyecto vertical. Para ello hemos creamos aulas verticales, aulas en las que conviven y aprenden alumnos de diferentes cursos. Los grupos se dividieron en científicos, que eran los alumnos de Ed. infantil a 2º de Ed. Primaria, y los grupos de la tabla periódica formados por los alumnos de 3º a 6º de Ed. Primaria.

Los científicos han realizado experimentos, descubriendo las maravillas de las ciencias.  Para empezar bien el día y concienciarse de que eran verdaderos científicos, crearon sus propias batas. En una de las actividades descubrieron que el agua y el aceite no son amigos y gracias a ellos se introdujo el concepto de densidad. Con globos y pompas de jabón vivenciaron la electricidad. Realizaron un volcán, aprendiendo que la mezcla de sustancias da un producto, ¡expulsando lava! Cantaron “La canción del científico” y lo más divertido ¡hicieron slime! Los alumnos de 1º ESO colaboraron con los pequeños para que todo saliera de maravilla.

Los alumnos de 3º a 6º de primaria iniciaron su andadura con la química. Realizaron diferentes actividades: experimentos con mezclas homogéneas y heterogéneas, la reacción del limón con el fuego, escribiendo mensajes ocultos que después aparecían. Estudiaron y construyeron cadenas de ADN.  Trabajando el concepto de densidad, aprendieron y comprobaron porqué flotamos en el mar y construyeron su propia lámpara de lava. Y para acabar, también hicieron el slime.

El proyecto no ha servido solo para introducción de conceptos científicos y químicos si no que con la verticalidad de los alumnos hemos conseguido fomentar el trabajo en equipo, el respeto por las diferentes cualidades que tenga cada compañero y lo importante que es sentirse parte de un grupo y ayudarse entre todos. Los alumnos mayores son conscientes de que saben más y ayudan a los más pequeños y los más pequeños y los peques imitan a los mayores y piden ayuda siempre que lo necesitan. Todos llegan al final por el mismo o por diferentes caminos, pero cada uno lleva un paso diferente.

Muchas gracias a todos los alumnos y profesores que han logrado que pasemos dos días de aprendizajes y diversión.

SOMOS CIENTÍFICOS OBJETIVO
Conocer el trabajo de un científico Lluvia de ideas. Disfraz de científico
El agua y el aceite no son amigos

Observar las diferencias existentes entre agua y aceite por medio de la experimentación.

Obtener una pequeña idea sobre el concepto de densidad.

Conocer por qué el agua y el aceite no se mezclan.

Pompas electrizantes

Aprender a generar electricidad estática.

Comprobar que la electricidad estática puede atraer pompas.

Aprender a realizar pompas de jabón.

Canción Conozco a un científico Conocer qué hace un científico. Beneficios del canto.
Molinillo de viento

Conocer que el viento es utilizado para generar energía.

Desarrollar la motricidad fina a la hora de realizar el molino.

Controlar la intensidad de su respiración.

Creamos un volcán

Introducir el concepto reacción química.

Conocer que la mezcla de dos sustancias da un producto.

¡VIVA LA QUÍMICA! OBJETIVOS
Mezclas homogéneas y heterogéneas Conocer y comprobar los conceptos y mezclas homogéneas y heterogéneas
Tinta invisible El líquido del limón es un ácido débil que al aplicarlo sobre el papel lo debilita. De esta forma, al darle calor acercándolo a una llama, la parte que tiene el ácido cítrico del zumo de limón se oxida dejando una sustancia de color marrón, que es carbono.
El maravilloso ADN Conocer que es el ADN, sus funciones y construir una cadena.
¡Al agua patos! Por qué flotamos Conocer el concepto de densidad y la explicación de por qué flotamos más en el mar.
Lámpara de lava Densidad: El aceite es menos denso que el agua, por lo que se mantiene encima de ella. Cuando añadimos las pastillas efervescentes, éstas se disuelven en agua desprendiendo un gas, dióxido de carbono, que forma las burbujas.
La importancia de la Ética en la formación humana

La importancia de la Ética en la formación humana

Prescindiré aquí, intencionadamente, de la distinción entre ética y moral, pero no exagero si afirmo que la Ética es el saber más preciado que atesora un ser humano. La afirmación puede resultar extraña porque, seguramente, todos podríamos nombrar otros conocimientos que concebimos más importantes para la vida. Por ejemplo, las matemáticas son fundamentales para el desarrollo intelectual de los niños, les ayuda a ser lógicos, a razonar ordenadamente y a tener una mente preparada para el pensamiento, la crítica y la abstracción. Además, son muchas las actividades de la vida cotidiana que tienen relación con las matemáticas, por ejemplo, la contabilidad que nos permite administrar nuestro dinero, medir y calcular la distancia para llegar a algún sitio, etc. No obstante, puedo vivir sin saber realizar muchas operaciones matemáticas. De hecho, con el paso de los años he olvidado muchas de ellas y mi vida no se resiente significativamente. Además, siempre puedo “delegar” esas operaciones o actividades en máquinas (calculadoras, ordenadores, etc.) o personas (contables) que me resuelvan problemas que requieran ciertos conocimientos matemáticos.

«Pero si hay algo sin lo que no puedo vivir es, precisamente, sin saber cómo he de vivir».

Pero si hay algo sin lo que no puedo vivir es, precisamente, sin saber cómo he de vivir. Sócrates, uno de los primeros filósofos morales, entendió que la Ética no trata de algo insignificante, sino de cómo debemos vivir y por qué. ¿Puedo vivir sin saber qué hacer con mi vida?, ¿qué debo hacer?, ¿qué decisiones debo tomar?, ¿cómo la debo orientar?, ¿cómo vivir una vida limitada de forma plena y satisfactoria? Y, sobre todo, ¿cómo puedo ser feliz? Todo ser humano se plantea estas cuestiones. Dependiendo de cómo se respondan el resultado de una vida vivida puede ser feliz, auténtica y satisfactoria o no. Y todo es más estresante si pensamos que la vida, una vez vivida, ya no admite una segunda oportunidad.

Jean Paul Sartre, considerado uno de los grandes pensadores del s. XX y gran exponente del existencialismo, afirmó en El existencialismo es un humanismo, obra publicada en 1946 que recoge las ideas expuestas en una conferencia que tuvo lugar en París, en 1945, que el ser humano es un ser arrojado al mundo que comienza por existir. Se encuentra en un mundo al que él no ha decidido venir. El ser humano comienza por ser nada. Sólo será después, y será tal como se haya hecho a través de sus decisiones, de su conducta, en definitiva, de sus elecciones. Así, afirmará que “nuestra esencia, aquello que nos definirá, es lo que construiremos nosotros mismos mediante nuestros actos”. Por ello, el ser humano está condenado a ser libre. Debo elegir quién quiero ser y cómo quiero vivir. ¿Puedo vivir sin saber quién quiero ser y cómo debo vivir una vida buena?, ¿puedo vivir sin saber cómo ser feliz?

La respuesta es evidente: no. Pero cuidado, la ética no es un manual de instrucciones que permite aprender a vivir aplicando unas normas concretas según el caso. Entonces, ¿qué me ofrece la Ética y para qué me puede servir? Entre otras muchas cosas, la ética contribuye a formar seres humanos autónomos capaces de razonar, decidir y encontrar por sí mismos el sentido que quieran darle a su vida. Seres conscientes, actores de su vida, capaces de interactuar con el prójimo, la comunidad y con su entorno. La Ética sirve para conocer y valorar el significado de la dignidad personal, de la libertad, del bien y de la verdad, además de ayudar a reflexionar sobre los principios que orientan la conducta. De hecho, conocer los valores y escoger los adecuados para que sean el fundamento de la conducta es esencial para la consecución de una vida feliz. Además, la Ética permite adquirir una independencia de criterio y juicio crítico, mediante la reflexión racional. También a consolidar hábitos de conducta moral que ayudan a planificar la propia vida. A valorar y respetar la igualdad de derechos y oportunidades de todas las personas, con independencia de su sexo, y rechazar los estereotipos y cualquier discriminación. A fortalecer las capacidades afectivas en todos los ámbitos de la personalidad y en sus relaciones con los demás, así como rechazar la violencia, los prejuicios de cualquier tipo, los comportamientos sexistas y resolver pacíficamente los conflictos. A saber y entender que sin responsabilidad no hay libertad. A aplicar correctamente criterios para elaborar las mejores normas morales que permitan guiar la conducta para que esta no sea una simple respuesta instintiva o improvisada a las dificultades o circunstancias que la vida plantea. 

Los seres humanos somos seres morales porque somos libres para decidir nuestra conducta, para escoger cómo nos queremos comportar y quiénes queremos ser, siendo responsables de las consecuencias de nuestras decisiones.

A nivel colectivo, la ética contribuye a asumir responsablemente los deberes y ejercer los derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia y la solidaridad entre las personas, y a ejercitarse en el diálogo afianzando los valores comunes de una sociedad participativa y democrática. 

Desde esta perspectiva, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que en la lista de características que definen al ser humano (ser racional, social, emocional, político, etc.) está la de ser un ser moral. Los seres humanos somos seres morales porque somos libres para decidir nuestra conducta, para escoger cómo nos queremos comportar y quiénes queremos ser, siendo responsables de las consecuencias de nuestras decisiones. Es por este motivo que nuestra conducta puede ser calificada de buena o mala, no así la conducta de los animales que es una simple respuesta instintiva a los estímulos que el medio les plantea.

Por todo ello, y con el permiso del matemático, ¿existe un saber más importante que la Ética?

Y por último, si somos constitutivamente seres morales y la Ética es un saber imprescindible para la vida, ¿por qué los currículums oficiales infravaloran sus posibilidades para la formación del alumnado reduciendo a la mínima expresión su aprendizaje en las aulas? 

Por David Sampedros Laborda

Profesor de Filosofía del Colegio Helios

El valor de los Valores.

El valor de los Valores.

Si en algo debemos estar todos de acuerdo es que, todo ser humano nace con una fragilidad evidente y, poco a poco, va creciendo y adquiriendo fuerza con una debida hidratación y alimentación pero, no solo se debe alimentar a un ser humano para que adquiera fuerza física, también hay que alimentar a este ser con afecto, atención,  estímulos, conocimientos , valores…

Nada más nacer, esta responsabilidad de doble alimentación del nuevo ser humano,  la tiene la familia , encargada, a partir de ese momento, de seleccionar los alimentos adecuados y suministrarlos en los tiempos oportunos.

Puede que no sea fácil, pero sí imprescindible, ofrecer a nuestro nuevo ser lo mejor (que no estamos diciendo lo que más le guste) para que crezca sano, feliz, educado… y esta responsabilidad es de la familia.

Puede que no sea fácil, pero sí imprescindible, ofrecer a nuestro nuevo ser lo mejor (que no estamos diciendo lo que más le guste) para que crezca sano, feliz, educado… y esta responsabilidad es de la familia.

El tema para la adecuada nutrición encaminada a un  buen desarrollo físico lo dejaremos para otro momento y nos centraremos en la importancia sobre una buena nutrición en valores.

Los primeros valores personales, sociales y morales se aprenden en el hogar.

Entre la familia nos desarrollamos aprendiendo gracias a la imitación y enseñanzas de nuestros padres. La familia es la base de la sociedad y , por lo tanto, un núcleo de verdadera importancia ya que de ella dependerán nuestras actuaciones durante nuestra infancia, adolescencia y edad adulta  y, por lo tanto, las decisiones que debamos tomar a lo largo de nuestra vida.

Quizás, no somos conscientes de toda la responsabilidad que asumimos como padres ya que, cualquier actuación o reacción nuestra, quedará impresa en unas personitas en crecimiento…en las  personitas que más queremos.   

En toda familia debe practicarse y   haber:

Respeto, sentido de pertenencia, perdón, ayuda, compromiso, gratitud, paciencia, cariño, atención, comunicación, humildad , educación, responsabilidad, exigencia… y todo, en un clima de seguridad y  confianza.

No hacemos ningún favor a nuestros hijos cuando los sobreprotegemos…

Enseñémosles que …el mundo no  es tan justo como nos gustaría que fuera. Que a veces se gana y, a veces, se pierde. Que todo esfuerzo tiene su recompensa. Que valoremos a todos los que nos rodean. Que siempre no tenemos razón. Que somos, cada uno, muy importantes, pero no los más importantes.  Que no hagamos lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Que uno no puede hacer lo que quiere, cuando quiere, como quiere y porque quiere. Que la educación y la verdad  nos abren muchas puertas. Que hay que disfrutar de todo lo que hacemos. Que ser realista y consecuente es la mejor opción…y que , no hay mayor satisfacción que la personal como consecuencia de saber que has hecho algo bien hecho…

 

 

 

 

No hacemos ningún favor a nuestros hijos cuando los sobreprotegemos…

Los valores son aquellas cualidades que pone en práctica cada individuo y le impulsan a actuar de una forma u otra  porque forman parte de sus creencias, determinan sus conductas y expresan sus sentimientos e intereses.

 En nuestras familias , ofrezcamos a nuestros niños, un menú sano en valores.

Por Nuria Sanz Pérez

Jefa de Estudios de Ed. Infantil y Ed. Primaria.

Vuelta a la rutina

Vuelta a la rutina

Ya han pasado las vacaciones y después de tantos días para celebrar la Navidad conviene tener en cuenta una serie de consejos para facilitar la vuelta al cole para que no se convierta en una odisea y les cueste más de lo normal.

La Navidad es una fecha muy especial para los niños. Son días llenos de emociones, ilusión y juegos, que terminan de golpe el 7 u 8 de enero después de la llegada de los Reyes Magos.

Es fundamental que poco a poco empiecen también retomar otras costumbres:

 Acostarse pronto.

Seguramente durante estos días han tenido otro horario y se han acostado más tarde de lo habitual. No olvides que a ellos no les hacen falta los famosos 20 días para convertir una costumbre en hábito. En seguida interiorizan tanto buenas como malasg costumbres. Deben meterse en la cama pronto, aunque al principio le cueste dormirse.

  1. Mantener la hora del baño.

Los hijos suelen ducharse cada día después de jugar y hacer los deberes (alrededor de las siete y media u ocho de la tarde) conviene que, los días entre semana no salgan (a partir de esas horas) ni vayan a tener gente en casa, de forma que mantengan la hora del baño. El baño es relajante para los niños.

  1. Leer un ratito cada tarde.

Para fomentar el gusto por la lectura de los niños.

  1. Cenar en familia.

Debemos mantener ciertas costumbres que son beneficiosas para la socialización familiar como es cenar en familia.

 

  1. Reducir las horas de consumo de aparatos electrónicos, consolas y videojuegos.

Es normal que durante las navidades los niños dediquen más tiempo a este tipo de ocio. Cuando se acerque la fecha de volver al colegio, deberíamos reducir el tiempo que emplean en los dispositivos electrónicos.

  1. Ser positivos.

Los niños son como una esponja, absorben todo, sobre todo de sus padres. Si ven a sus padres quejosos y decaídos por la vuelta al trabajo ellos se sentirán igual por la vuelta al cole. Anímalos con mensajes positivos como por ejemplo: “Vas a ver otra vez a tus amigos” “Les podrás contar lo que has hecho y lo que te han regalado los Reyes”….

  1. Retomar las obligaciones escolares.

Debemos retomar el hábito de estudio diario (recordamos que es mejor dedicar todos los días un tiempo que realizar el plan semana en un día, el objetivo es crear el hábito de estudio). No se trata de prohibirles el tiempo de juego, sino de ir recuperando el ritmo diario sin que esto perjudique a su rendimiento.

 

  1. Alimentación saludable.

El cansancio de estos primeros días se puede combatir con una dieta equilibrada, evitando bollería industrial y animando a nuestros hijos a tomar alimentos saludables como la fruta. Además, debemos habituarles a desayunar correctamente, es conveniente que se levanten con tiempo suficiente por las mañanas: es fundamental para acudir a las clases con las pilas cargadas.

Por Mireia Badenes Quiles.

Psicóloga

Colegio Helios