Proyecto vertical: Somos científicos y ¡Viva la Química!

Proyecto vertical: Somos científicos y ¡Viva la Química!

Hacer, pensar, resolver y relacionarse.

 

Un año más los alumnos de Ed. Infantil, Ed. Primaria y 1º ESO hemos participado en el proyecto vertical. Para ello hemos creamos aulas verticales, aulas en las que conviven y aprenden alumnos de diferentes cursos. Los grupos se dividieron en científicos, que eran los alumnos de Ed. infantil a 2º de Ed. Primaria, y los grupos de la tabla periódica formados por los alumnos de 3º a 6º de Ed. Primaria.

Los científicos han realizado experimentos, descubriendo las maravillas de las ciencias.  Para empezar bien el día y concienciarse de que eran verdaderos científicos, crearon sus propias batas. En una de las actividades descubrieron que el agua y el aceite no son amigos y gracias a ellos se introdujo el concepto de densidad. Con globos y pompas de jabón vivenciaron la electricidad. Realizaron un volcán, aprendiendo que la mezcla de sustancias da un producto, ¡expulsando lava! Cantaron “La canción del científico” y lo más divertido ¡hicieron slime! Los alumnos de 1º ESO colaboraron con los pequeños para que todo saliera de maravilla.

Los alumnos de 3º a 6º de primaria iniciaron su andadura con la química. Realizaron diferentes actividades: experimentos con mezclas homogéneas y heterogéneas, la reacción del limón con el fuego, escribiendo mensajes ocultos que después aparecían. Estudiaron y construyeron cadenas de ADN.  Trabajando el concepto de densidad, aprendieron y comprobaron porqué flotamos en el mar y construyeron su propia lámpara de lava. Y para acabar, también hicieron el slime.

El proyecto no ha servido solo para introducción de conceptos científicos y químicos si no que con la verticalidad de los alumnos hemos conseguido fomentar el trabajo en equipo, el respeto por las diferentes cualidades que tenga cada compañero y lo importante que es sentirse parte de un grupo y ayudarse entre todos. Los alumnos mayores son conscientes de que saben más y ayudan a los más pequeños y los más pequeños y los peques imitan a los mayores y piden ayuda siempre que lo necesitan. Todos llegan al final por el mismo o por diferentes caminos, pero cada uno lleva un paso diferente.

Muchas gracias a todos los alumnos y profesores que han logrado que pasemos dos días de aprendizajes y diversión.

SOMOS CIENTÍFICOS OBJETIVO
Conocer el trabajo de un científico Lluvia de ideas. Disfraz de científico
El agua y el aceite no son amigos

Observar las diferencias existentes entre agua y aceite por medio de la experimentación.

Obtener una pequeña idea sobre el concepto de densidad.

Conocer por qué el agua y el aceite no se mezclan.

Pompas electrizantes

Aprender a generar electricidad estática.

Comprobar que la electricidad estática puede atraer pompas.

Aprender a realizar pompas de jabón.

Canción Conozco a un científico Conocer qué hace un científico. Beneficios del canto.
Molinillo de viento

Conocer que el viento es utilizado para generar energía.

Desarrollar la motricidad fina a la hora de realizar el molino.

Controlar la intensidad de su respiración.

Creamos un volcán

Introducir el concepto reacción química.

Conocer que la mezcla de dos sustancias da un producto.

¡VIVA LA QUÍMICA! OBJETIVOS
Mezclas homogéneas y heterogéneas Conocer y comprobar los conceptos y mezclas homogéneas y heterogéneas
Tinta invisible El líquido del limón es un ácido débil que al aplicarlo sobre el papel lo debilita. De esta forma, al darle calor acercándolo a una llama, la parte que tiene el ácido cítrico del zumo de limón se oxida dejando una sustancia de color marrón, que es carbono.
El maravilloso ADN Conocer que es el ADN, sus funciones y construir una cadena.
¡Al agua patos! Por qué flotamos Conocer el concepto de densidad y la explicación de por qué flotamos más en el mar.
Lámpara de lava Densidad: El aceite es menos denso que el agua, por lo que se mantiene encima de ella. Cuando añadimos las pastillas efervescentes, éstas se disuelven en agua desprendiendo un gas, dióxido de carbono, que forma las burbujas.
La importancia de la Ética en la formación humana

La importancia de la Ética en la formación humana

Prescindiré aquí, intencionadamente, de la distinción entre ética y moral, pero no exagero si afirmo que la Ética es el saber más preciado que atesora un ser humano. La afirmación puede resultar extraña porque, seguramente, todos podríamos nombrar otros conocimientos que concebimos más importantes para la vida. Por ejemplo, las matemáticas son fundamentales para el desarrollo intelectual de los niños, les ayuda a ser lógicos, a razonar ordenadamente y a tener una mente preparada para el pensamiento, la crítica y la abstracción. Además, son muchas las actividades de la vida cotidiana que tienen relación con las matemáticas, por ejemplo, la contabilidad que nos permite administrar nuestro dinero, medir y calcular la distancia para llegar a algún sitio, etc. No obstante, puedo vivir sin saber realizar muchas operaciones matemáticas. De hecho, con el paso de los años he olvidado muchas de ellas y mi vida no se resiente significativamente. Además, siempre puedo “delegar” esas operaciones o actividades en máquinas (calculadoras, ordenadores, etc.) o personas (contables) que me resuelvan problemas que requieran ciertos conocimientos matemáticos.

«Pero si hay algo sin lo que no puedo vivir es, precisamente, sin saber cómo he de vivir».

Pero si hay algo sin lo que no puedo vivir es, precisamente, sin saber cómo he de vivir. Sócrates, uno de los primeros filósofos morales, entendió que la Ética no trata de algo insignificante, sino de cómo debemos vivir y por qué. ¿Puedo vivir sin saber qué hacer con mi vida?, ¿qué debo hacer?, ¿qué decisiones debo tomar?, ¿cómo la debo orientar?, ¿cómo vivir una vida limitada de forma plena y satisfactoria? Y, sobre todo, ¿cómo puedo ser feliz? Todo ser humano se plantea estas cuestiones. Dependiendo de cómo se respondan el resultado de una vida vivida puede ser feliz, auténtica y satisfactoria o no. Y todo es más estresante si pensamos que la vida, una vez vivida, ya no admite una segunda oportunidad.

Jean Paul Sartre, considerado uno de los grandes pensadores del s. XX y gran exponente del existencialismo, afirmó en El existencialismo es un humanismo, obra publicada en 1946 que recoge las ideas expuestas en una conferencia que tuvo lugar en París, en 1945, que el ser humano es un ser arrojado al mundo que comienza por existir. Se encuentra en un mundo al que él no ha decidido venir. El ser humano comienza por ser nada. Sólo será después, y será tal como se haya hecho a través de sus decisiones, de su conducta, en definitiva, de sus elecciones. Así, afirmará que “nuestra esencia, aquello que nos definirá, es lo que construiremos nosotros mismos mediante nuestros actos”. Por ello, el ser humano está condenado a ser libre. Debo elegir quién quiero ser y cómo quiero vivir. ¿Puedo vivir sin saber quién quiero ser y cómo debo vivir una vida buena?, ¿puedo vivir sin saber cómo ser feliz?

La respuesta es evidente: no. Pero cuidado, la ética no es un manual de instrucciones que permite aprender a vivir aplicando unas normas concretas según el caso. Entonces, ¿qué me ofrece la Ética y para qué me puede servir? Entre otras muchas cosas, la ética contribuye a formar seres humanos autónomos capaces de razonar, decidir y encontrar por sí mismos el sentido que quieran darle a su vida. Seres conscientes, actores de su vida, capaces de interactuar con el prójimo, la comunidad y con su entorno. La Ética sirve para conocer y valorar el significado de la dignidad personal, de la libertad, del bien y de la verdad, además de ayudar a reflexionar sobre los principios que orientan la conducta. De hecho, conocer los valores y escoger los adecuados para que sean el fundamento de la conducta es esencial para la consecución de una vida feliz. Además, la Ética permite adquirir una independencia de criterio y juicio crítico, mediante la reflexión racional. También a consolidar hábitos de conducta moral que ayudan a planificar la propia vida. A valorar y respetar la igualdad de derechos y oportunidades de todas las personas, con independencia de su sexo, y rechazar los estereotipos y cualquier discriminación. A fortalecer las capacidades afectivas en todos los ámbitos de la personalidad y en sus relaciones con los demás, así como rechazar la violencia, los prejuicios de cualquier tipo, los comportamientos sexistas y resolver pacíficamente los conflictos. A saber y entender que sin responsabilidad no hay libertad. A aplicar correctamente criterios para elaborar las mejores normas morales que permitan guiar la conducta para que esta no sea una simple respuesta instintiva o improvisada a las dificultades o circunstancias que la vida plantea. 

Los seres humanos somos seres morales porque somos libres para decidir nuestra conducta, para escoger cómo nos queremos comportar y quiénes queremos ser, siendo responsables de las consecuencias de nuestras decisiones.

A nivel colectivo, la ética contribuye a asumir responsablemente los deberes y ejercer los derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia y la solidaridad entre las personas, y a ejercitarse en el diálogo afianzando los valores comunes de una sociedad participativa y democrática. 

Desde esta perspectiva, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que en la lista de características que definen al ser humano (ser racional, social, emocional, político, etc.) está la de ser un ser moral. Los seres humanos somos seres morales porque somos libres para decidir nuestra conducta, para escoger cómo nos queremos comportar y quiénes queremos ser, siendo responsables de las consecuencias de nuestras decisiones. Es por este motivo que nuestra conducta puede ser calificada de buena o mala, no así la conducta de los animales que es una simple respuesta instintiva a los estímulos que el medio les plantea.

Por todo ello, y con el permiso del matemático, ¿existe un saber más importante que la Ética?

Y por último, si somos constitutivamente seres morales y la Ética es un saber imprescindible para la vida, ¿por qué los currículums oficiales infravaloran sus posibilidades para la formación del alumnado reduciendo a la mínima expresión su aprendizaje en las aulas? 

Por David Sampedros Laborda

Profesor de Filosofía del Colegio Helios

El valor de los Valores.

El valor de los Valores.

Si en algo debemos estar todos de acuerdo es que, todo ser humano nace con una fragilidad evidente y, poco a poco, va creciendo y adquiriendo fuerza con una debida hidratación y alimentación pero, no solo se debe alimentar a un ser humano para que adquiera fuerza física, también hay que alimentar a este ser con afecto, atención,  estímulos, conocimientos , valores…

Nada más nacer, esta responsabilidad de doble alimentación del nuevo ser humano,  la tiene la familia , encargada, a partir de ese momento, de seleccionar los alimentos adecuados y suministrarlos en los tiempos oportunos.

Puede que no sea fácil, pero sí imprescindible, ofrecer a nuestro nuevo ser lo mejor (que no estamos diciendo lo que más le guste) para que crezca sano, feliz, educado… y esta responsabilidad es de la familia.

Puede que no sea fácil, pero sí imprescindible, ofrecer a nuestro nuevo ser lo mejor (que no estamos diciendo lo que más le guste) para que crezca sano, feliz, educado… y esta responsabilidad es de la familia.

El tema para la adecuada nutrición encaminada a un  buen desarrollo físico lo dejaremos para otro momento y nos centraremos en la importancia sobre una buena nutrición en valores.

Los primeros valores personales, sociales y morales se aprenden en el hogar.

Entre la familia nos desarrollamos aprendiendo gracias a la imitación y enseñanzas de nuestros padres. La familia es la base de la sociedad y , por lo tanto, un núcleo de verdadera importancia ya que de ella dependerán nuestras actuaciones durante nuestra infancia, adolescencia y edad adulta  y, por lo tanto, las decisiones que debamos tomar a lo largo de nuestra vida.

Quizás, no somos conscientes de toda la responsabilidad que asumimos como padres ya que, cualquier actuación o reacción nuestra, quedará impresa en unas personitas en crecimiento…en las  personitas que más queremos.   

En toda familia debe practicarse y   haber:

Respeto, sentido de pertenencia, perdón, ayuda, compromiso, gratitud, paciencia, cariño, atención, comunicación, humildad , educación, responsabilidad, exigencia… y todo, en un clima de seguridad y  confianza.

No hacemos ningún favor a nuestros hijos cuando los sobreprotegemos…

Enseñémosles que …el mundo no  es tan justo como nos gustaría que fuera. Que a veces se gana y, a veces, se pierde. Que todo esfuerzo tiene su recompensa. Que valoremos a todos los que nos rodean. Que siempre no tenemos razón. Que somos, cada uno, muy importantes, pero no los más importantes.  Que no hagamos lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Que uno no puede hacer lo que quiere, cuando quiere, como quiere y porque quiere. Que la educación y la verdad  nos abren muchas puertas. Que hay que disfrutar de todo lo que hacemos. Que ser realista y consecuente es la mejor opción…y que , no hay mayor satisfacción que la personal como consecuencia de saber que has hecho algo bien hecho…

 

 

 

 

No hacemos ningún favor a nuestros hijos cuando los sobreprotegemos…

Los valores son aquellas cualidades que pone en práctica cada individuo y le impulsan a actuar de una forma u otra  porque forman parte de sus creencias, determinan sus conductas y expresan sus sentimientos e intereses.

 En nuestras familias , ofrezcamos a nuestros niños, un menú sano en valores.

Por Nuria Sanz Pérez

Jefa de Estudios de Ed. Infantil y Ed. Primaria.

Vuelta a la rutina

Vuelta a la rutina

Ya han pasado las vacaciones y después de tantos días para celebrar la Navidad conviene tener en cuenta una serie de consejos para facilitar la vuelta al cole para que no se convierta en una odisea y les cueste más de lo normal.

La Navidad es una fecha muy especial para los niños. Son días llenos de emociones, ilusión y juegos, que terminan de golpe el 7 u 8 de enero después de la llegada de los Reyes Magos.

Es fundamental que poco a poco empiecen también retomar otras costumbres:

 Acostarse pronto.

Seguramente durante estos días han tenido otro horario y se han acostado más tarde de lo habitual. No olvides que a ellos no les hacen falta los famosos 20 días para convertir una costumbre en hábito. En seguida interiorizan tanto buenas como malasg costumbres. Deben meterse en la cama pronto, aunque al principio le cueste dormirse.

  1. Mantener la hora del baño.

Los hijos suelen ducharse cada día después de jugar y hacer los deberes (alrededor de las siete y media u ocho de la tarde) conviene que, los días entre semana no salgan (a partir de esas horas) ni vayan a tener gente en casa, de forma que mantengan la hora del baño. El baño es relajante para los niños.

  1. Leer un ratito cada tarde.

Para fomentar el gusto por la lectura de los niños.

  1. Cenar en familia.

Debemos mantener ciertas costumbres que son beneficiosas para la socialización familiar como es cenar en familia.

 

  1. Reducir las horas de consumo de aparatos electrónicos, consolas y videojuegos.

Es normal que durante las navidades los niños dediquen más tiempo a este tipo de ocio. Cuando se acerque la fecha de volver al colegio, deberíamos reducir el tiempo que emplean en los dispositivos electrónicos.

  1. Ser positivos.

Los niños son como una esponja, absorben todo, sobre todo de sus padres. Si ven a sus padres quejosos y decaídos por la vuelta al trabajo ellos se sentirán igual por la vuelta al cole. Anímalos con mensajes positivos como por ejemplo: “Vas a ver otra vez a tus amigos” “Les podrás contar lo que has hecho y lo que te han regalado los Reyes”….

  1. Retomar las obligaciones escolares.

Debemos retomar el hábito de estudio diario (recordamos que es mejor dedicar todos los días un tiempo que realizar el plan semana en un día, el objetivo es crear el hábito de estudio). No se trata de prohibirles el tiempo de juego, sino de ir recuperando el ritmo diario sin que esto perjudique a su rendimiento.

 

  1. Alimentación saludable.

El cansancio de estos primeros días se puede combatir con una dieta equilibrada, evitando bollería industrial y animando a nuestros hijos a tomar alimentos saludables como la fruta. Además, debemos habituarles a desayunar correctamente, es conveniente que se levanten con tiempo suficiente por las mañanas: es fundamental para acudir a las clases con las pilas cargadas.

Por Mireia Badenes Quiles.

Psicóloga

Colegio Helios

El fútbol base como reflejo de la sociedad

El fútbol base como reflejo de la sociedad

Como cada día me dispongo a ver las noticias en el telediario y lamentablemente observo entre muchas noticias una que me estremece: es lo que sucede en los campos de fútbol. Casi siempre, la mayoría de las veces, en campos de fútbol base.

 Por ello quiero opinar sobre el tema y dar mis humildes consejos como padre, entrenador y profesor.

Crear un paralelismo entre la problemática del fútbol base y de la sociedad, me resulta fácil a la vez que incómodo.

Cada fin de semana se ve en estos campos de fútbol lo que no debemos hacer con la formación de nuestros hijos e hijas y que muchas veces se traslada más allá del fútbol y entra a formar parte de los procesos de aprendizaje de nuestros hijos en los diferentes ámbitos de sus vidas.

En primer lugar llevaremos a nuestros hijos a clubes y a escuelas deportivas para que se diviertan y se formen, nunca para pedirles otra responsabilidad que no sea el pasárselo bien y disfrutar jugando, porque ello les hará apasionarse con lo que hagan también en el futuro.

Otro de los datos alarmantes es la violencia que se genera.

En el fútbol base en ocasiones vemos violencia, casi siempre verbal, hacia adversarios y hacia “la autoridad”: los árbitros. Y, si además el árbitro es mujer, los incidentes son escandalosos, puramente machistas. Es aquí dónde animo a que participemos padres y madres y nunca pasemos por alto este tipo de incidentes.

Los padres juegan un papel importantísimo. Si está mal que lo haga un niño, no cabe decir que debe parecernos si lo hace algún adulto: esto no debe de ser nunca una forma de interacción social o de alimento para la autoestima.

Los niños quieren expresarse como sus mayores. Éstos tienen  que ir de la mano con los clubes y las escuelas, con los entrenadores y formadores, transmitiendo valores, actitudes y comportamientos para fomentar la personalidad del niño o niña, que en un futuro le servirá para su desarrollo psicológico, físico y social, fundamental para la persona.

Por ello, y como conclusión, es una pena que ciertas personas estén poco a poco destrozando deportes de base, que acaben con la ilusión de sus hijos por practicarlos, y con ello rompan buenos hábitos. Mi llamamiento es el dar un paso al frente para apoyar a nuestros pequeños y transmitirles aquello que necesitarán siempre: valores de esfuerzo, trabajo, dedicación, compromiso, pasión, respeto y diversión. Valores que podemos trasladar en cualquier ámbito no sólo en el deporte, sino en el de la música, arte, empresa, política, medicina… Hay que empezar a dar pequeños cambios para seguir ondeando la bandera del deporte, que, cada vez menos, vemos en los campos deportivos.

¡Ánimo, todos podemos!

 

Rafa Desco

Profesor de Educación física en Educación Secundaria y Bachillerato.

Colegio Helios.

La Constitución Española

La Constitución Española

El 6 de diciembre de 1978, los españoles fuimos a votar nuestra primera constitución después de casi 40 años de Dictadura franquista. Ni qué decir tiene lo que significó para el pueblo español acudir a las urnas a refrendar una constitución democrática para nuestro país, una constitución redactada por una comisión de personas pertenecientes a distintas formaciones políticas. España se encontraba en plena Transición Política tras la muerte del dictador, estaba estrenando una democracia a la que costó mucho llegar.

España fue de los primeros países en tener una constitución, tras Francia y los recién creados EEUU, nuestra primera constitución data de 1812, redactada y promulgada en tiempos de una guerra de liberación nacional, la Guerra de la Independencia contra la invasión napoleónica. Esta primera constitución, de ideología liberal, fue anulada por el absolutismo de Fernando VII.

Hasta su muerte en 1833, salvo un corto periodo de 3 años, en los que entra en vigor la Constitución de 1812, no termina el absolutismo en España. A partir de aquí comienza la construcción de un Estado Liberal y Constitucional. En esta etapa de nuestra historia hemos tenido constituciones progresistas, moderadas, democráticas y republicanas creadas por los partidos en el gobierno.

Después se dio una Guerra Civil y casi 40 años de Dictadura, que terminaron con la libertad y la democracia en España y, por tanto, con los principios constitucionales básicos como la soberanía nacional, la división de poderes y los derechos y libertades de todos los ciudadanos. Hubo que esperar a 1975, tras la muerte de Franco y de la mano del rey Juan Carlos y de Adolfo Suárez, para que se llevara a cabo la Transición Democrática Española: España dejaba de ser una dictadura y se convertía en una Monarquía Parlamentaria y Constitucional.

En 1978 se aprueba por referéndum la Constitución actual, la norma suprema del ordenamiento jurídico español, a la que están sujetos todos los poderes públicos y los ciudadanos de España. Esta Constitución entró en vigor el 29 de diciembre de 1978.

Los padres de la Constitución son siete ponentes de diferentes partidos (UCD, PSOE, PCE, AP, Minoría Catalana). Es la primera vez en la Historia de España que se redacta una constitución por consenso de diversas fuerzas políticas.

Se cumplen 40 años de nuestra Constitución, la de más larga vigencia de nuestra historia. En 1978 comenzaron años de democracia y libertades, sin enfrentamientos: el final de las dos Españas del régimen franquista.

Hace 40 años que vivimos en democracia, con todo lo que eso significa: derechos, libertades, Estado del bienestar, una voz en los organismos internacionales, un papel en el mundo. Todo se lo debemos a los que hicieron posible la transición política, los políticos de distintas ideologías y los ciudadanos españoles que refrendaron la Constitución por amplia mayoría el 6 de diciembre de 1978

Por Aurora Torres Granell

Profesora de Historia de Ed. Secundaria Obligatoria y Bachillerato