El valor de los Valores.

El valor de los Valores.

Si en algo debemos estar todos de acuerdo es que, todo ser humano nace con una fragilidad evidente y, poco a poco, va creciendo y adquiriendo fuerza con una debida hidratación y alimentación pero, no solo se debe alimentar a un ser humano para que adquiera fuerza física, también hay que alimentar a este ser con afecto, atención,  estímulos, conocimientos , valores…

Nada más nacer, esta responsabilidad de doble alimentación del nuevo ser humano,  la tiene la familia , encargada, a partir de ese momento, de seleccionar los alimentos adecuados y suministrarlos en los tiempos oportunos.

Puede que no sea fácil, pero sí imprescindible, ofrecer a nuestro nuevo ser lo mejor (que no estamos diciendo lo que más le guste) para que crezca sano, feliz, educado… y esta responsabilidad es de la familia.

Puede que no sea fácil, pero sí imprescindible, ofrecer a nuestro nuevo ser lo mejor (que no estamos diciendo lo que más le guste) para que crezca sano, feliz, educado… y esta responsabilidad es de la familia.

El tema para la adecuada nutrición encaminada a un  buen desarrollo físico lo dejaremos para otro momento y nos centraremos en la importancia sobre una buena nutrición en valores.

Los primeros valores personales, sociales y morales se aprenden en el hogar.

Entre la familia nos desarrollamos aprendiendo gracias a la imitación y enseñanzas de nuestros padres. La familia es la base de la sociedad y , por lo tanto, un núcleo de verdadera importancia ya que de ella dependerán nuestras actuaciones durante nuestra infancia, adolescencia y edad adulta  y, por lo tanto, las decisiones que debamos tomar a lo largo de nuestra vida.

Quizás, no somos conscientes de toda la responsabilidad que asumimos como padres ya que, cualquier actuación o reacción nuestra, quedará impresa en unas personitas en crecimiento…en las  personitas que más queremos.   

En toda familia debe practicarse y   haber:

Respeto, sentido de pertenencia, perdón, ayuda, compromiso, gratitud, paciencia, cariño, atención, comunicación, humildad , educación, responsabilidad, exigencia… y todo, en un clima de seguridad y  confianza.

No hacemos ningún favor a nuestros hijos cuando los sobreprotegemos…

Enseñémosles que …el mundo no  es tan justo como nos gustaría que fuera. Que a veces se gana y, a veces, se pierde. Que todo esfuerzo tiene su recompensa. Que valoremos a todos los que nos rodean. Que siempre no tenemos razón. Que somos, cada uno, muy importantes, pero no los más importantes.  Que no hagamos lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Que uno no puede hacer lo que quiere, cuando quiere, como quiere y porque quiere. Que la educación y la verdad  nos abren muchas puertas. Que hay que disfrutar de todo lo que hacemos. Que ser realista y consecuente es la mejor opción…y que , no hay mayor satisfacción que la personal como consecuencia de saber que has hecho algo bien hecho…

 

 

 

 

No hacemos ningún favor a nuestros hijos cuando los sobreprotegemos…

Los valores son aquellas cualidades que pone en práctica cada individuo y le impulsan a actuar de una forma u otra  porque forman parte de sus creencias, determinan sus conductas y expresan sus sentimientos e intereses.

 En nuestras familias , ofrezcamos a nuestros niños, un menú sano en valores.

Por Nuria Sanz Pérez

Jefa de Estudios de Ed. Infantil y Ed. Primaria.

Vuelta a la rutina

Vuelta a la rutina

Ya han pasado las vacaciones y después de tantos días para celebrar la Navidad conviene tener en cuenta una serie de consejos para facilitar la vuelta al cole para que no se convierta en una odisea y les cueste más de lo normal.

La Navidad es una fecha muy especial para los niños. Son días llenos de emociones, ilusión y juegos, que terminan de golpe el 7 u 8 de enero después de la llegada de los Reyes Magos.

Es fundamental que poco a poco empiecen también retomar otras costumbres:

 Acostarse pronto.

Seguramente durante estos días han tenido otro horario y se han acostado más tarde de lo habitual. No olvides que a ellos no les hacen falta los famosos 20 días para convertir una costumbre en hábito. En seguida interiorizan tanto buenas como malasg costumbres. Deben meterse en la cama pronto, aunque al principio le cueste dormirse.

  1. Mantener la hora del baño.

Los hijos suelen ducharse cada día después de jugar y hacer los deberes (alrededor de las siete y media u ocho de la tarde) conviene que, los días entre semana no salgan (a partir de esas horas) ni vayan a tener gente en casa, de forma que mantengan la hora del baño. El baño es relajante para los niños.

  1. Leer un ratito cada tarde.

Para fomentar el gusto por la lectura de los niños.

  1. Cenar en familia.

Debemos mantener ciertas costumbres que son beneficiosas para la socialización familiar como es cenar en familia.

 

  1. Reducir las horas de consumo de aparatos electrónicos, consolas y videojuegos.

Es normal que durante las navidades los niños dediquen más tiempo a este tipo de ocio. Cuando se acerque la fecha de volver al colegio, deberíamos reducir el tiempo que emplean en los dispositivos electrónicos.

  1. Ser positivos.

Los niños son como una esponja, absorben todo, sobre todo de sus padres. Si ven a sus padres quejosos y decaídos por la vuelta al trabajo ellos se sentirán igual por la vuelta al cole. Anímalos con mensajes positivos como por ejemplo: “Vas a ver otra vez a tus amigos” “Les podrás contar lo que has hecho y lo que te han regalado los Reyes”….

  1. Retomar las obligaciones escolares.

Debemos retomar el hábito de estudio diario (recordamos que es mejor dedicar todos los días un tiempo que realizar el plan semana en un día, el objetivo es crear el hábito de estudio). No se trata de prohibirles el tiempo de juego, sino de ir recuperando el ritmo diario sin que esto perjudique a su rendimiento.

 

  1. Alimentación saludable.

El cansancio de estos primeros días se puede combatir con una dieta equilibrada, evitando bollería industrial y animando a nuestros hijos a tomar alimentos saludables como la fruta. Además, debemos habituarles a desayunar correctamente, es conveniente que se levanten con tiempo suficiente por las mañanas: es fundamental para acudir a las clases con las pilas cargadas.

Por Mireia Badenes Quiles.

Psicóloga

Colegio Helios

El fútbol base como reflejo de la sociedad

El fútbol base como reflejo de la sociedad

Como cada día me dispongo a ver las noticias en el telediario y lamentablemente observo entre muchas noticias una que me estremece: es lo que sucede en los campos de fútbol. Casi siempre, la mayoría de las veces, en campos de fútbol base.

 Por ello quiero opinar sobre el tema y dar mis humildes consejos como padre, entrenador y profesor.

Crear un paralelismo entre la problemática del fútbol base y de la sociedad, me resulta fácil a la vez que incómodo.

Cada fin de semana se ve en estos campos de fútbol lo que no debemos hacer con la formación de nuestros hijos e hijas y que muchas veces se traslada más allá del fútbol y entra a formar parte de los procesos de aprendizaje de nuestros hijos en los diferentes ámbitos de sus vidas.

En primer lugar llevaremos a nuestros hijos a clubes y a escuelas deportivas para que se diviertan y se formen, nunca para pedirles otra responsabilidad que no sea el pasárselo bien y disfrutar jugando, porque ello les hará apasionarse con lo que hagan también en el futuro.

Otro de los datos alarmantes es la violencia que se genera.

En el fútbol base en ocasiones vemos violencia, casi siempre verbal, hacia adversarios y hacia “la autoridad”: los árbitros. Y, si además el árbitro es mujer, los incidentes son escandalosos, puramente machistas. Es aquí dónde animo a que participemos padres y madres y nunca pasemos por alto este tipo de incidentes.

Los padres juegan un papel importantísimo. Si está mal que lo haga un niño, no cabe decir que debe parecernos si lo hace algún adulto: esto no debe de ser nunca una forma de interacción social o de alimento para la autoestima.

Los niños quieren expresarse como sus mayores. Éstos tienen  que ir de la mano con los clubes y las escuelas, con los entrenadores y formadores, transmitiendo valores, actitudes y comportamientos para fomentar la personalidad del niño o niña, que en un futuro le servirá para su desarrollo psicológico, físico y social, fundamental para la persona.

Por ello, y como conclusión, es una pena que ciertas personas estén poco a poco destrozando deportes de base, que acaben con la ilusión de sus hijos por practicarlos, y con ello rompan buenos hábitos. Mi llamamiento es el dar un paso al frente para apoyar a nuestros pequeños y transmitirles aquello que necesitarán siempre: valores de esfuerzo, trabajo, dedicación, compromiso, pasión, respeto y diversión. Valores que podemos trasladar en cualquier ámbito no sólo en el deporte, sino en el de la música, arte, empresa, política, medicina… Hay que empezar a dar pequeños cambios para seguir ondeando la bandera del deporte, que, cada vez menos, vemos en los campos deportivos.

¡Ánimo, todos podemos!

 

Rafa Desco

Profesor de Educación física en Educación Secundaria y Bachillerato.

Colegio Helios.

La Constitución Española

La Constitución Española

El 6 de diciembre de 1978, los españoles fuimos a votar nuestra primera constitución después de casi 40 años de Dictadura franquista. Ni qué decir tiene lo que significó para el pueblo español acudir a las urnas a refrendar una constitución democrática para nuestro país, una constitución redactada por una comisión de personas pertenecientes a distintas formaciones políticas. España se encontraba en plena Transición Política tras la muerte del dictador, estaba estrenando una democracia a la que costó mucho llegar.

España fue de los primeros países en tener una constitución, tras Francia y los recién creados EEUU, nuestra primera constitución data de 1812, redactada y promulgada en tiempos de una guerra de liberación nacional, la Guerra de la Independencia contra la invasión napoleónica. Esta primera constitución, de ideología liberal, fue anulada por el absolutismo de Fernando VII.

Hasta su muerte en 1833, salvo un corto periodo de 3 años, en los que entra en vigor la Constitución de 1812, no termina el absolutismo en España. A partir de aquí comienza la construcción de un Estado Liberal y Constitucional. En esta etapa de nuestra historia hemos tenido constituciones progresistas, moderadas, democráticas y republicanas creadas por los partidos en el gobierno.

Después se dio una Guerra Civil y casi 40 años de Dictadura, que terminaron con la libertad y la democracia en España y, por tanto, con los principios constitucionales básicos como la soberanía nacional, la división de poderes y los derechos y libertades de todos los ciudadanos. Hubo que esperar a 1975, tras la muerte de Franco y de la mano del rey Juan Carlos y de Adolfo Suárez, para que se llevara a cabo la Transición Democrática Española: España dejaba de ser una dictadura y se convertía en una Monarquía Parlamentaria y Constitucional.

En 1978 se aprueba por referéndum la Constitución actual, la norma suprema del ordenamiento jurídico español, a la que están sujetos todos los poderes públicos y los ciudadanos de España. Esta Constitución entró en vigor el 29 de diciembre de 1978.

Los padres de la Constitución son siete ponentes de diferentes partidos (UCD, PSOE, PCE, AP, Minoría Catalana). Es la primera vez en la Historia de España que se redacta una constitución por consenso de diversas fuerzas políticas.

Se cumplen 40 años de nuestra Constitución, la de más larga vigencia de nuestra historia. En 1978 comenzaron años de democracia y libertades, sin enfrentamientos: el final de las dos Españas del régimen franquista.

Hace 40 años que vivimos en democracia, con todo lo que eso significa: derechos, libertades, Estado del bienestar, una voz en los organismos internacionales, un papel en el mundo. Todo se lo debemos a los que hicieron posible la transición política, los políticos de distintas ideologías y los ciudadanos españoles que refrendaron la Constitución por amplia mayoría el 6 de diciembre de 1978

Por Aurora Torres Granell

Profesora de Historia de Ed. Secundaria Obligatoria y Bachillerato

Juego de palabras para divertir y para mejorar el habla del niño

Juego de palabras para divertir y para mejorar el habla del niño

Fuente: Los cinco lobatos

Fuente: Mejor con salud

Los trabalenguas, son útiles para ejercitar y mejorar la forma de hablar de los niños. ¿Quién no ha jugado alguna vez a repetir un trabalenguas con los hijos? Es un juego muy educativo y creativo. Los trabalenguas son una herramienta muy usada para mejorar la dicción de los niños, así como su memoria, al mismo tiempo en que se entretienen.

Cómo jugar a trabalenguas con los niños

Los trabalenguas son un juego de palabras con sonidos y de pronunciación difíciles, y sirven para probar tus habilidades.

Son un juego que a la vez resulta terapéutico. Tienen un parentesco directo, al menos en cuestión de forma, a las rimas infantiles.

Los trabalenguas se han hecho para destrabar la lengua, sin trabas ni mengua alguna, y si alguna mengua traba tu lengua, con un trabalenguas podrás destrabar tu lengua.

Para jugar a los trabalenguas con los niños, comienza recitando lentamente cada frase y luego a repetirlas cada vez con más rapidez.

Cuando uno se equivoca en la correcta pronunciación del trabalenguas, provoca una situación muy graciosa en todos.

¿Quieres aprender algunos trabalenguas para practicar con tus hijos?

Recuerda que los padres son los principales y mejores estimuladores del lenguaje de los hijos. Así que….¡anímate! A tus hijos les encantará jugar a trabarse la lengua.

 

Ejemplos de trabalenguas para jugar con los niños

Pablito clavó un clavito. ¿Qué clavito clavó

Pablito?

Fuente: Fundación querer

Los trabalenguas se han hecho para destrabar la lengua, sin trabas ni mengua alguna, y si alguna mengua traba tu lengua, con un trabalenguas podrás destrabar tu lengua.

Erre con erre, guitarra;

erre con erre, carril:

rápido ruedan los carros,

rápido el ferrocarril.

El hipopótamo Hipo

está con hipo.

¿Quién le quita el hipo

al hipopótamo Hipo?

Por: Profesoras de Ed. Infantil.

Técnicas de estudio eficaces

Técnicas de estudio eficaces

“…el problema no son los métodos de estudio en sí, sino la forma en que se practican.”

Las técnicas de estudio son un conjunto de herramientas que ayudan a mejorar el rendimiento y facilitan el aprendizaje. El alumnado debe conocerlas y utilizar aquellas que mejor se adapten a su forma de aprender. Para estudiar, hace falta voluntad, constancia y estrategias. El objetivo final será que los alumnos/as sepan autorregularse y ser autónomos/as en su aprendizaje.

Los expertos/as opinan que es un error tratar de generalizarlas para las diferentes situaciones o personas, Por esta razón, se han desarrollado algunas investigaciones cuyo objetivo es analizar la eficacia de los recursos utilizados por los estudiantes.

John Dunlosky, miembro del Departamento de Psicología de la Universidad Estatal de Kent en Ohio, analizó las distintas técnicas que se utilizan para estudiar y señaló que el problema no son los métodos de estudio en sí, sino la forma en que se practican. Según su estudio, los dos mejores métodos son los siguientes:

 

  • Distribuir el estudio en el tiempo: este método hace referencia a la preparación de un examen con mucho tiempo de antelación y de forma programada. Los estudiantes, por inercia, tienden a comenzar el estudio en las fechas próximas a los exámenes. Pero lo realmente efectivo es el fraccionamientodel estudio y del aprendizaje a lo largo del trimestre, asimilando así los conceptos de una forma mucho mejor y logrando, por lo general, mejores resultados. Estudiar la noche anterior conduce a una mala conservación de la información –se olvidan de casi todo, después del examen–, dice Dunlosky, pero al hacer más cortas las sesiones de estudio y bien distribuidas a través del tiempo, pueden aumentar las posibilidades de retener lo que han aprendido.
  • Practicar con exámenes. Además de los ejercicios o trabajos requeridos por la asignatura, se recomienda realizar tareas similares a las del propio examen o prueba.Suponehacer tarjetas didácticas de conceptos o palabras clave, o responder preguntas al final del tema. De este modo lo que hacemos es organizar nuestros conocimientos, ver los conceptos en los que tenemos más dificultades y nos ponemos en una situación de “simulación de examen” que nos prepara mentalmente para el examen real.

 

“Pero para aprender a estudiar no basta con conocer las técnicas más eficaces, es necesario ponerlas en práctica.”

 

Este trabajo de investigación también ha observado otras técnicas de estudio como:

  • La autointerrogación:preguntarse y tratar de explicarlo de la forma más detallada posible.
  • Mezcla de ejercicios:consiste en alternar diferentes tipos de ejercicios y materias con el objetivo de mantener el cerebro despierto y evitar el cansancio o la monotonía.
  • Autoexplicación y relación de conceptos:relacionar conceptos ya aprendidos con los nuevos, creando así estructuras conceptuales más complejas pero a la vez más só

Estas tres técnicas de estudio han mostrado también buenos resultados pero se mantienen por detrás de la distribución temporal del contenido y de los ejercicios prácticos.

Esto no quiere decir que las técnicas que hemos utilizado hasta ahora sean completamente inútiles. Subrayar, resumir y releer, en múltiples casos, colaboran a una mejor retención de los conceptos; pero si buscas maximizar tu tiempo, los ejercicios prácticos son más útiles.

Además de las diferentes estrategias, las destrezas que más beneficios ejercen sobre  el rendimiento son:

 

  • Realizar pausas con frecuencia. Es recomendable realizar breves descansos con el objetivo de reducir la monotonía y el cansancio, lo que influye sobre la concentración y la productividad.
  • Establecer un hábito. Hace referencia a los momentos previos y posteriores, lo que ayuda a generar una dinámica en la que el cerebro se va preparando para la tarea. Eso ayuda a ir adentrándose en la dinámica de trabajo de forma progresiva
  • Evitar las distracciones. Es más fácil distraerse en los primeros minutos del estudio, por lo que se recomienda retirar cualquier elemento que pueda distraernos de nuestra tarea (teléfono móvil, televisión…).
  • Mantener un ambiente ordenado. El espacio de estudio debe cumplir una serie de requisitos para facilitar la tarea, un mismo lugar de estudio (lo que permitirá asociarlo con esta actividad), un asiento cómodo, una mesa adecuada y suficiente iluminación. También ayuda a una mayor concentración el orden de los objetos que nos rodean.
  • Realizar autoevaluaciones periódicas. La puesta en práctica de forma continua de lo aprendido permite conservar estos nuevos conceptos a lo largo del tiempo.

Pero para aprender a estudiar no basta con conocer las técnicas más eficaces, es necesario ponerlas en práctica, diariamente, en todas las asignaturas hasta conseguir el hábito de aplicarlas con naturalidad. La combinación de teoría y práctica hará que mejore el rendimiento.

Por María Carmen Muñoz Galcerán

Psicóloga y Pedagoga.

Jefa del Departamento de Orientación del Colegio Helios.