Planificando el trabajo y el estudio

Planificando el trabajo y el estudio

¡Todavía te queda todo por hacer! ¡Siempre a última hora! ¿Cuántas veces nos encontramos en esa situación con nuestros hijos? No podemos hacer que el día tenga más horas, pero sí podemos aprovecharlas al máximo. ¿Cómo?  Planificando el trabajo y el estudio. 

Elaborar un horario de estudio adaptado a las necesidades de nuestro hijo ayudará a mejorar su rendimiento y le dejará tiempo libre para disfrutar de otras actividades. 

 

Recomendaciones y beneficios de planificar la semana: 

 
1. Limitación temporal y adecuación a cada niño. El tiempo de los niños no es ilimitado. Por eso, es importante que los  deberes  no impidan que los niños puedan realizar otras actividades. Existe la regla de los diez minutos establecida por la Duke University, en Estados Unidos, que consiste en comenzar con diez minutos diarios en el primero de Ed. Primaria e irlos incrementando en otros diez minutos por curso. 

 

2. Empecemos planificando juntos. Es preferible planificar y diseñar juntamente con ellos un  horario  de  estudio  efectivo y hacerle descubrir las ventajas de realizar una programación adecuada. Poco a poco se irá dando cuenta de los beneficios que conlleva cumplir con el horario y se irá haciendo cada vez más autónomo. 

3. El horario debe ser personal, realista, y debe estar escrito.  Al ser personal cada alumno dedicará un tiempo diferente según sus necesidades (hay alumnos que tienen mayor facilidad por una asignatura y otros que necesitan dedicarle más tiempo). 

Recordamos que detrás de cada plan semanal cuentan con una plantilla que pueden utilizar para organizar su horario de estudio. En él es conveniente que los lunes escriban que tareas van a realizar cada día y ser lo más concretos posibles (estudiar página 45, 46,y 47 de science, realizar ciberenmat sesión 7, etc.).  

 

4. No realizar el plan semanal en un día. El objetivo final del plan es crear un hábito de estudio, necesario para los cursos superiores y que constituirá una base para toda formación futura. Sabemos que muchos alumnos prefieren acabar las tareas para disponer de más tiempo el resto de los días, pero este sistema de organización no potencia el hábito de estudio. 

5. Recordad que tener un horario establecido potencia la concentración. Es más fácil centrar la  atención  en la  actividad  que hay que realizar si se cuenta con un espacio de  tiempo  exclusivo y determinado para ella. Además, evita pérdidas de tiempo (¿qué hago hoy? ¿por cuál empiezo?) y la preocupación de acumular todas las tareas para el último día. 

  1. Es necesario que los padres demuestren interés por las tareas de su hijo y que le animen a asumir responsabilidades. Los padres debemos supervisar, pero no realizar las tareas, así poco apoco irán adquiriendo autonomía. 

Si se planifica las tareas y se cumple el horario de forma continuada y constante, es muy probable que nuestro hijo adquiera un hábito que le será muy útil para el resto de su vida. Los beneficios de la planificación son muchos, además de obtener provecho de sus tareas podrá dedicar más tiempo al ocio y al juego.

Por Mireia Badenes Quiles

Psicóloga del Colegio Helios

Vuelta a la rutina

Vuelta a la rutina

Ya han pasado las vacaciones y después de tantos días para celebrar la Navidad conviene tener en cuenta una serie de consejos para facilitar la vuelta al cole para que no se convierta en una odisea y les cueste más de lo normal.

La Navidad es una fecha muy especial para los niños. Son días llenos de emociones, ilusión y juegos, que terminan de golpe el 7 u 8 de enero después de la llegada de los Reyes Magos.

Es fundamental que poco a poco empiecen también retomar otras costumbres:

 Acostarse pronto.

Seguramente durante estos días han tenido otro horario y se han acostado más tarde de lo habitual. No olvides que a ellos no les hacen falta los famosos 20 días para convertir una costumbre en hábito. En seguida interiorizan tanto buenas como malasg costumbres. Deben meterse en la cama pronto, aunque al principio le cueste dormirse.

  1. Mantener la hora del baño.

Los hijos suelen ducharse cada día después de jugar y hacer los deberes (alrededor de las siete y media u ocho de la tarde) conviene que, los días entre semana no salgan (a partir de esas horas) ni vayan a tener gente en casa, de forma que mantengan la hora del baño. El baño es relajante para los niños.

  1. Leer un ratito cada tarde.

Para fomentar el gusto por la lectura de los niños.

  1. Cenar en familia.

Debemos mantener ciertas costumbres que son beneficiosas para la socialización familiar como es cenar en familia.

 

  1. Reducir las horas de consumo de aparatos electrónicos, consolas y videojuegos.

Es normal que durante las navidades los niños dediquen más tiempo a este tipo de ocio. Cuando se acerque la fecha de volver al colegio, deberíamos reducir el tiempo que emplean en los dispositivos electrónicos.

  1. Ser positivos.

Los niños son como una esponja, absorben todo, sobre todo de sus padres. Si ven a sus padres quejosos y decaídos por la vuelta al trabajo ellos se sentirán igual por la vuelta al cole. Anímalos con mensajes positivos como por ejemplo: “Vas a ver otra vez a tus amigos” “Les podrás contar lo que has hecho y lo que te han regalado los Reyes”….

  1. Retomar las obligaciones escolares.

Debemos retomar el hábito de estudio diario (recordamos que es mejor dedicar todos los días un tiempo que realizar el plan semana en un día, el objetivo es crear el hábito de estudio). No se trata de prohibirles el tiempo de juego, sino de ir recuperando el ritmo diario sin que esto perjudique a su rendimiento.

 

  1. Alimentación saludable.

El cansancio de estos primeros días se puede combatir con una dieta equilibrada, evitando bollería industrial y animando a nuestros hijos a tomar alimentos saludables como la fruta. Además, debemos habituarles a desayunar correctamente, es conveniente que se levanten con tiempo suficiente por las mañanas: es fundamental para acudir a las clases con las pilas cargadas.

Por Mireia Badenes Quiles.

Psicóloga

Colegio Helios

Los miedos

Los miedos

Se acerca Halloween, y durante estos días se habla mucho del miedo. Aprovechamos la ocasión para analizar cuáles son los miedos de los niños según su edad, y cómo podemos ayudarles.

¿Qué es el miedo? El miedo es una sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario. Muchos niños expresan temor ante situaciones cotidianas concretas (ir a dormir, la oscuridad, quedarse solo …). Los
miedos forman parte del desarrollo normal del niño y se manifiestan de diferente forma según su estadio madurativo, en la infancia suelen ser evolutivos y desaparecen. A continuación, les informamos de los miedos característicos por edad y les ofrecemos consejos para para que el niño los pueda superar por sí mismo con ayuda de su familia.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a superar sus miedos?

1.-Es fundamental, antes que nada, no reñirles ni obligarles a cambiar de actitud.Si un niño tiene miedo es importante que no les hagan sentir mal por ello.

2.-No infravaloren o ignoren su miedo: que sea un miedo evolutivo no significa que no sea importante para ellos, escuchen y denle la importancia que se merece. Decirles frases como: “No tengas miedo porque no pasa nada” no les van a ayudar, necesitan consejos concretos.

3.-Anímenles a que se enfrenten a su miedo poco a poco, pero no les fuercen a ello porque sólo generarán que el miedo se acentúe. Lo mejor es que vayan marcando su ritmo, pero siempre quiera seguir avanzando. Por ejemplo, si el niño teme a los perros, no los eviten siempre cuando se crucen uno por la calle, también puedenayudarse de libros que hacen referencia a cómo superar los miedos.

4.-Mantengan la calma y ofrézcanles seguridad: si están constantemente protegiendo a sus hijos de su miedo, ellos creerán que tiene motivos para tener miedo. No deben vernos sobrepasados por la situación, enfadados o sufriendo, es importante que la persona que les ayuda a superar los miedos esté convencida de que puede conseguirlo.

 

5.-Proporcionarles estrategias para que, poco a poco, vayan venciendo el miedo (respirar profundamente, pensar en cosas agradables, recordar por qué está fuera de peligro, etc.).

6.-Elogiarles cada vez que traten de superarlo.

7.-Si estas estrategias no funcionan, la fobia aparenta estar fuera de todo control o las reacciones son desmesuradas, es el momento de pedir ayuda profesional a un psicólogoo psiquiatra.

Y, por último, disfruten mucho de la noche de Halloween, pero no expongan a sus hijos a situaciones o imágenes que no estén preparados.

Por Mireia Badenes Quiles

Psicóloga y Orientadora del Colegio Helios

La orientación educativa en el siglo XXI

La orientación educativa en el siglo XXI

Estamos inmersos en la cuarta revolución industrial, que va a transformar, supuestamente, la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. El primer dato que se presenta no suena alentador: unos cinco millones de puestos de trabajo de los quince países más industrializados del mundo podrán desaparecer en los próximos diez años. Los especialistas aclaran que esos empleos podrán transformarse en otro tipo de trabajo que todavía no existe. Como el desarrollo tecnológico se muestra imparable, se abren horizontes de trabajo nuevos y en muchos aspectos inciertos debemos prepararnos para una sociedad que cambia constantemente. 

 

“La gente se fija en lo que quiere estudiar, pero no en lo que quiere hacer”.

Ante estos cambios en el futuro, la orientación de nuestros hijos e hijas debe también ser diferente, más científica y tecnológica. Con quince años, el alumnado de tercero de ESO han de tomar su primera decisión sobre su futuro académico. Es la primera de una serie de acciones que marcarán su futuro profesional. En esta ocasión se trata de elegir dos optativas, poca cosa y un gran paso a la vez. Será la primera oportunidad en la que todos ellos, sin excepción, estarán obligados a renunciar a algo para concentrarse en otra cosa. Una decisión que tendrá un impacto, aunque sea de baja intensidad, sobre sus carreras profesionales. 

La gente se fija en lo que quiere estudiar pero no en lo que quiere hacer. La visión de futuro debe ser sobre la profesión que quiero hacer, no sobre los estudios. Para ello es imprescindible identificar previamente los talentos. Y, en base a esos talentos, definir la profesión. 

 

El colegio Helios ha apostado por un proyecto innovador y vanguardista; pionero en la Comunidad Valenciana. Permitirá analizar el talento del alumnado mediante herramientas tecnológicas como complejos algoritmos, Big data y Machine Learning, con lo que obtendremos el ADN profesional. Nos va a permitir analizar competencias, habilidades y fortalezas para que puedan decidir el mejor itinerario formativo. 

El Departamento de Orientación del Colegio, siempre preocupado por el futuro de su alumnado, ha querido adelantarse al futuro ofreciendo una herramienta muy potente que les permita decidir con las mayores garantías de éxito.

 

Por Mª Carmen Muñoz Galcerán.

Psicóloga y Pedagoga.

Jefa del Departamento de Orientación del Colegio Helios