El 15 de noviembre se celebró el “DÍA EUROPEO DE LA MUSICOTERAPIA” y el próximo día 22, festividad de Santa Cecilia, todos los músicos celebran el “DÍA DE LA MÚSICA”.

Es un buen momento para hablar de los beneficios que aporta la música y profundizar en las diferencias entre EDUCACIÓN MUSICAL Y MUSICOTERAPIA.

 

“…hablar de música es más complejo y enriquecedor de lo que parece, es entender su importancia e influencia en el ser humano desde diferentes dimensiones.”

 

HABLEMOS DE MÚSICA…

La música provoca muchas reacciones en nosotros y su presencia nunca pasa desapercibida, siempre ha sido y será así. No importa la edad ni el lugar o momento, lo cierto es que el ser humano, desde su origen, ha tenido la necesidad de crear sonoridades, fabricar instrumentos musicales o celebrar rituales con ritmos y danzas. De ahí la importancia de incidir en que hablar de música es más complejo y enriquecedor de lo que parece, es entender su importancia e influencia en el ser humano desde diferentes dimensiones:

  • Personal– La música es energía que conmueve, evocando imágenes y sensaciones que nos construyen como personas.
  • Grupal – La música congrega a los grupos y les confiere una identidad como tales.
  • Social– La música expresa, dialoga, promueve la interacción con los otros.
  • Cultural – La música transmite una identidad cultural de generación en generación.
  • Universal – La música traspasa las fronteras del tiempo y del espacio.

LA MÚSICA Y LOS NIÑOS

La música enriquece la vida de los niños. Una experiencia musical adecuada les va a facilitar un desarrollo emocional, fisiológico y social equilibrado. Cantar, tocar instrumentos, descubrir nuevas sonoridades y maneras de expresión, ayudarán en su desarrollo evolutivo.

Numerosos estudios revelan que la música refuerza el aprendizaje y progreso de las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje. Ayuda al desarrollo de las habilidades sociales, al aumento de la memoria, la motivación y a incrementar la coordinación a cualquier edad.

Además de estos aspectos generales, en los que se evidencian los beneficios de la música como tal, conozcamos un poco más las diferencias entre el aprendizaje de la música o su utilización como terapia.

 

“…la música refuerza el aprendizaje y progreso de las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje. Ayuda al desarrollo de las habilidades sociales, al aumento de la memoria, la motivación y a incrementar la coordinación a cualquier edad.”

 

MUSICOTERAPIA

La AMTA (American Music Therapy Asocciation) define la musicoterapia como:

 “La utilización científica de la música para mantener, restaurar o mejorar la salud física y psíquica de las personas. La intervención tiene que estar dirigida por un musicoterapeuta profesional en un entorno terapéutico, a fin de promover cambios en el funcionamiento físico, cognitivo, psicológico o social de las personas”

La musicoterapia utiliza todos los géneros y estilos musicales que sean beneficiosos para el usuario. No existen “recetas musicales” aplicables a todos los casos, de ahí la importancia de la rigurosidad del proceso y la obligación de cerciorarnos de que es un musicoterapeuta titulado quien lo llevará a cabo.

La música no es un fin en sí misma, sino que es utilizada como una herramienta a través de la cual se trabajan las necesidades del usuario. Es más, para recibir atención musicoterapéutica no es necesario tener ningún conocimiento musical ni se espera conseguir durante el proceso.

EDUCACIÓN MUSICAL

La educación musical es un proceso de enseñanza y aprendizaje que se lleva a cabo en diferentes ámbitos y con distintos objetivos. Se imparte, de manera general, en la enseñanza obligatoria y de manera específica, en centros de enseñanza artística como las escuelas de música o conservatorios. El alumnado se beneficia de los efectos transversales de la música a la vez que trabaja para lograr objetivos musicales e ir consiguiendo una formación específica a lo largo de los cursos según los contenidos marcados por el currículo.

Los estudios musicales reglados se suelen comenzar a los 8 años y se realizan en paralelo a la enseñanza ordinaria, hecho que añade una sobrecarga lectiva a los estudiantes que muchas veces se infravalora o desconoce. Todos aquellos que logran compaginarlo, les gusta y finalmente deciden hacer de la música su profesión, obtienen la titulación superior después de 14 años (4 cursos de elemental, 6 cursos de profesional y 4 cursos de superior). Por tanto, los estudios musicales condicionan la vida, el desarrollo y el crecimiento personal. Se adquieren unos conocimientos y habilidades que van madurando con la persona y van contribuyendo a  formar futuros profesionales.

“La música no es un fin en sí misma, sino que es utilizada como una herramienta a través de la cual se trabajan las necesidades del usuario. Es más, para recibir atención musicoterapéutica no es necesario tener ningún conocimiento musical ni se espera conseguir durante el proceso.”

DIFERENCIAS ENTRE LA MUSICOTERAPIA Y LA EDUCACIÓN MUSICAL

Veamos una síntesis de las diferencias más importantes:

EDUCACIÓN MUSICAL

MUSICOTERAPIA

  •      Realizada por un profesor de música.
  •      Su objetivo principal es enseñar una disciplina académica.
  •     La música es el fin.
  •      Es una enseñanza basada en un currículo determinado, aunque con posibles adaptaciones.
  •      Realizada por un musicoterapeuta.
  •      Su objetivo principal es terapéutico y funcional, no disciplinar.
  •      La música es el medio para llegar  a otros fines.
  •      Es una terapia basada totalmente en las necesidades del usuario.

 

“En el día a día, en cada instante, la música y sus elementos están presentes aunque no siempre tomamos consciencia de ello.”

 

¿CUÁNDO Y CÓMO?

Después de profundizar en estos aspectos sobre la música, la pregunta es: ¿Cuándo y cómo introducir la música como parte importante en nuestras vidas?

En el día a día, en cada instante, la música y sus elementos están presentes aunque no siempre tomamos consciencia de ello. Imaginemos tiendas sin música para motivarnos a comprar, anuncios, programas televisivos y vídeos sin música programática escogida especialmente para lograr un efecto determinado en nosotros, películas sin bandas sonoras, navidades sin villancicos, fiestas populares sin los instrumentos tradicionales y un largo etc.

La música constantemente está ahí, nos acompaña y condiciona a lo largo de la vida. Siempre es buen momento para sentirlo, tomar las riendas y llenarnos de su magia.

Apréndela, utilízala como terapia o simplemente ¡Disfrútala! pero seamos conscientes de que una vida sin música no existe. Cada persona, cada momento, cada lugar… todos podemos dejar que la música enriquezca nuestra vida.

Por Mª Carmen Santana Fariña

Profesora de música y musicoterapeuta

Colegio Helios